viernes, 27 de abril de 2012

Estas capacitado para crear tu prosperidad




Lo creamos o no, siempre estamos capacitados para crear nuestra prosperidad. Dentro de nosotros existe todo el  potencial y podemos considerarlo, dudar que así sea o dejar de considerarlo.

Aquel que no considera sus capacidades para crear su sustento en niveles aceptables buscará sin encontrarlo jamás. El que las considere trabajará libremente con sus creencias limitantes. Aquel que duda será el que más se complicará. Todos hemos pasado, estamos pasando o pasaremos por estas etapas de madurar en nuestro interior aquella verdad de estar capacitados para crear la prosperidad que nos pertenece. Lo importante es seguir hasta llegar a la certeza de que nuestras capacidades son enormes y tan poderosas tal como el Padre nos creó.

Cuando estamos dudando de nuestras capacidades para crear nuestra solvencia económica, estamos pasando por una transición que nos hace dar muchas vueltas. Sentimos la imperiosa necesidad de confirmar nuestras posibilidades en el medio exterior, buscamos información, buscamos ayuda, buscamos oportunidades, buscamos la inspiración y la confirmación en otros ejemplos de personas que ya están donde nosotros queremos llegar. La duda nos hace tambalear y en algunas ocasiones pensamos que nuestros sueños son vanos, nos develamos, nos desesperamos y a veces nos deprimimos.

Podemos decir que este proceso es como un parto. En sus inicios casi siempre cometemos errores porque nos lanzamos en medio de la inseguridad y nos falta la suficiente fe. Muchas veces catalogamos esos errores como un fracaso muy doloroso, sin darnos cuenta de que es parte del aprendizaje que cada día nos lleva más y más cerca de donde queremos estar. Muchas veces somos muy duros con los juicios que hacemos hacia nosotros mismos.  Las personas que se dedican a apoyar a los emprendedores tienen mucho terreno conocido en este  aspecto y tanto es así, que se hace una celebración por cada fracaso, porque eso significa que cada vez se está más cerca del triunfo.

Es necesario tener mucha paciencia y mucho amor para vivir nuestras etapas de creación del dinero que necesitamos o que nos hace felices. Mientras más apoyo nos demos hacia nosotros mismos, mas fácil será atravesar la aventura del nacimiento del nuevo Ser. Un Ser que se sabe prospero sin importar lo que suceda en su exterior.

El tiempo requerido para este proceso es dependiente del tamaño de nuestro sueño y de la carga de creencias limitantes que llevemos sobre los hombros. O sea, depende de la distancia energética que nos separa desde el lugar que nos encontramos hasta el lugar donde queremos llegar. Sin embargo, para el universo no existen imposibles, solo nosotros podemos sentir que la distancia es insalvable o que necesitamos mucho tiempo lineal para llegar a cumplir nuestros sueños. Podemos completar la distancia energética que nos separa de nuestras metas, agregando esa fuerza, esa certeza y esa seguridad de que el tan anhelado sueño puede convertirse en realidad. Esta actividad no requiere tiempo, solo requiere energía.

Cuando tenemos una imagen de un sueño por alcanzar es porque ha venido desde el corazón (desde el Padre) y ha venido a nosotros porque tenemos la posibilidad real de alcanzarlo. A nadie se le impone metas que no pueda alcanzar porque esas metas son llamados del Padre que sabe que somos capaces, porque nos ha dado todos los potenciales para hacerlo. ¿De dónde crees que viene ese sueño tuyo? ¿Puedes aceptar que es un llamado que te conviene recibir?

Para facilitar todo este proceso es importante dedicarse a escuchar al corazón. Lo primero es recibir el sueño que imaginamos en paz y seguridad de que es alcanzable. Luego podemos solicitar asistencia (de todo tipo), guardar la calma y aumentar la fe. Toda la información que necesitamos está dentro de nosotros, por eso es importante descansar y comenzar a enfocar dentro de nosotros. Recibiremos muchas pistas del medio exterior, es necesario estar atentos para percibirlas.

Dios está de acuerdo con que tengamos más riqueza, eso no se puede dudar. Si ha llegado ese llamado a nuestra mente, es ideal dejarlo entrar y comenzar a unir nuestra voluntad a la voluntad del Padre. Por cierto, debe haber muy buenas razones para que esto sea así. Seguramente es importante para nosotros y para todos los que nos rodean.

Dejar de utilizar un poco el intelecto y escuchar mas al corazón ayudará. Nuestro intelecto guarda mucha información que es insuficiente en los momentos en que necesitamos subir de peldaño vibracional. Este trabajo corresponde mas a nuestras emociones, a nuestra intuición, a nuestra focalización, a nuestra fe y a nuestra creencia de un futuro mejor. El intelecto nos puede confundir y hacer que divaguemos en lo mismo de siempre porque guarda lo antiguo que ahora ya no sirve o que es más pequeño de lo que se requiere para este nuevo nivel de conciencia.

A medida que avanzamos, irá creciendo nuestra confianza.  Los primeros pasos serán suaves y dudosos, pero la sola determinación de avanzar activará la ayuda que necesitamos. Esa ayuda llegará por varias vías y tendremos que estar atentos, dejando el espacio de silencio que se requiere para escuchar.

El silencio es vital. Esto incluye cerrar los ojos y sentir, escuchar el llamado interno, recibir imágenes que se nos mostrarán, captar las señales sutiles del corazón y las que se nos mostrarán en el medio ambiente y elegir de acuerdo a lo que nos hace bien.

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