Mostrando entradas con la etiqueta Investigación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Investigación. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de abril de 2013

"Somos invitados en este planeta y en nuestro cuerpo"













Prashant Kakode, fundador del Centro para la Salud Integral
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet
"Somos invitados en este planeta y en nuestro cuerpo"
24/04/2013 - 00:00

Foto: Jordi Play
Tengo 58 años. Nací en Goa (India) y vivo en Cambridge. Soltero, sin hijos. Licenciado en Medicina y Cirugía. Los políticos deberían pensar más en el largo plazo y no en las próximas elecciones. Todos los humanos tenemos una personalidad noble y un potencial muy valioso
El mensajero
Hijo y nieto de médicos, la convicción de que somos algo más que cuerpo y cerebro le llevó a crear el Centro para la Salud Integral de Cambridge, que utiliza la medicina holística para curar, y se centra en la educación para la salud. "Hay un mensaje en la enfermedad". Coordina la Red Científica y Médica, un foro interdisciplinario, líder a nivel internacional, de personas comprometidas en la creación de una nueva visión del mundo más allá del materialismo, para el siglo XXI. Recorre el mundo dando conferencias a colegas y estudiantes sobre medicina espiritual. Sobre ella ha hablado en la sede de Barcelona de la Universidad Espiritual Mundial Brahma Kumaris.
En la actualidad los seres humanos no están experimentando su propia grandeza.

¿Por qué?
Las ataduras. Si alguien es muy fuerte pero está atado o agarrado a algo, no puede utilizar su musculatura. Lo mismo ocurre con el talento.

Es extremo lo que dice.
La situación es extrema precisamente porque estamos autolimitados. Hay que entender la vida de otra manera.

¿Cómo?
Somos invitados en este planeta. Si empiezo a poseer, cosas o personas, creo dependencias. Si disfruto las cosas sin poseerlas y no me preocupa perderlas, soy libre emocionalmente, y eso crea paz interna.

Según usted, las enfermedades son mensajes.
Si se sienta en esa postura errónea, acabará con dolor; si lo soluciona con calmantes, tendrá un problema mayor. También una forma de pensar puede sentarnos muy mal.

¿Cómo llegó a la medicina holística?
Era cirujano de un gran hospital en Manchester; allí tratábamos cuerpos, no personas. Para el sistema médico imperante la conciencia es algo demasiado sutil e invisible, así que la ignora.

Usted decidió contar con ella.
Todos percibimos un yo interior más allá del cuerpo y de la mente, capaz de observarla. Un yo que utiliza el cuerpo y el cerebro pero que no es el cerebro. Me fijé en ello e investigué como tantos científicos y médicos en busca de nuevos paradigmas para explicar tantos fenómenos que la ciencia no puede explicar.

¿Qué investigaciones son para usted clarificadoras?
Un médico griego, George Vithoulkas, invirtió más de veinte años en investigar cómo reaparecía la enfermedad en otra parte del cuerpo a muchas personas tratadas con anterioridad.

¿La enfermedad emigra?
Sí. La tesis es que empujamos las enfermedades hacia otro sistema del cuerpo. En mis observaciones coincido con el doctor Vithoulkas; por tanto, hay que tratar el problema que está más allá del síntoma.

¿Cuál es su experiencia?
En el centro curamos a muchas personas cambiando su estilo de vida. La dieta, por ejemplo, es básica, y la mayoría come de manera errónea y tiene actitudes nocivas.

¿Cuáles son las actitudes equivocadas?
Somos excesivamente dependientes de los sentidos. Si eres libre, hay armonía y disfrute; si eres dependiente, hay preocupación, y siempre habrá un motivo. Si estamos ocupados por el dolor, la ira, el mal humor o la preocupación, no podemos experimentar la emoción en su vertiente positiva.

¿Sus consejos fundamentales?
La primera parte de la comida que ingerimos mantiene el cuerpo vivo; la segunda mitad mantiene al médico vivo, y si seguimos comiendo, mantenemos al dentista.

Hay que comer menos, entiendo.
Tenemos que dejar de comer cuando aún tenemos hambre. Si comemos hasta saciarnos, estropeamos nuestro cuerpo.

¿Y para mantener a ese yo interior contentito?
Ser un observador de uno mismo, un invitado en este cuerpo y de este mundo cambiante es un buen punto de partida. Desde esa distancia van surgiendo respuestas.

Pero lo importante son las preguntas.
Hay otra fórmula muy sencilla que aplicamos en nuestro centro: pedimos a nuestros pacientes que cuiden de otros pacientes. Pasar del "ayúdenme" a ayudar a otros, colocarse en posición de dar resulta muy saludable y tiene mucho poder.

Del ombliguismo a un buen deseo.
Si como sociedad más personas dedicaran un poco de tiempo a otros menos afortunado, estaríamos mucho más sanos, porque este tipo de acción tiene la fuerza de crear autorrespeto. Hay que cambiar el patrón de la enfermedad, el insano "yo soy una víctima".

Entiendo.
Cuando mi abuelo era médico no había antibióticos. Médicos y enfermeras estaban muy expuestos a las epidemias, pero él insistía en que sus colaboradores no enfermaban, decía que el espíritu de servir era su protección, y creo que ese es un gran secreto.

¿Algún otro hábito saludable?
Cinco minutos de meditación al día hace nuestra vida mucho más fácil. Experimentemos la verdad de que somos invitados en nuestra vida, que no poseemos nada y que por tanto no hemos perdido nada en este planeta. Eso da ligereza. Estamos tan ocupados quejándonos, que no somos capaces de ver otras posibles respuestas, nada como la distancia: vivir fuera de la caja.

Todos somos Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
Sí, todos tenemos un lado bueno y otro egoísta y manipulador. Los demás puede que traten con Mr. Hyde unos minutos, pero cada uno ha de tratar con él las veinticuatro horas, y eso ataca el sistema corporal.

Pero forma parte de nosotros.
Debilitemos a Hyde, es la confusión la que nos vuelve egoístas. Un poco de claridad nos ayuda a hallar el siguiente interruptor.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Biología del pensamiento



Nos han hecho creer que el cuerpo es una máquina bioquímica controlada por genes sobre los que no podemos ejercer ninguna autoridad, eso implica que somos víctimas de una situación, no los elegimos, los recibimos al nacer y ellos programan lo que sucederá. Cogí tres grupos de células, las puse en tres placas de Petri, cambié las condiciones, cambié el medio de crecimiento y los componentes del medio ambiente en cada una de las tres placas.
Luego verifiqué que en una de las placas se formó hueso, en otra músculo y en otra, células liposas. ¿Qué fue lo que controló el destino de cada una de ellas si eran genéticamente idénticas? Eso demuestra que los genes no lo controlan todo, es el ambiente, el ser humano es el que controla, dependiendo de cómo lee el ambiente, de cómo su mente lo percibe. Estamos en un punto de la historia en que hemos de elegir ser soberanos o permanecer dependientes. No estamos limitados por nuestros genes sino por nuestra percepción y nuestras creencias”. Dr. Bruce Lipton.

Según la nueva biología, somos más dependientes del medio ambiente que de los genes. Ya no se pueden usar los genes para explicar por qué los humanos estamos en el tope de la cadena evolutiva ni tampoco para explicar por qué nos enfermamos, o cómo actúamos.
Los científicos que siguen a Darwin están cometiendo los mismos errores. Su problema es que subestiman al medio ambiente y que han dado más importancia a la determinación genética, es decir, a la creencia de que los genes controlan la biología humana. Cuando tú crees que los genes controlan tu vida tienes una excusa para considerarte una víctima.
Hay enfermedades que sí, en efecto, son causadas por un gen, pero estas enfermedades equivalen a menos del 2% de los malestares que sufre la población mundial. La mayoría de la gente viene a este mundo con genes que deberían permitirles vivir una vida feliz y saludable. Las dolencias más comunes actualmente como la diabetes, los problemas del corazón y el cáncer son el resultado de la interacción entre múltiples genes y sobre todo de los factores medio ambientales y no son el resultado de uno solo y único gen como se está diciendo.
La confusión viene cuando constantemente los medios de comunicación y la gente en general confunden el significado de dos conceptos diferentes: correlación y relación causa-efecto.
Correlación significa que una “cosa” está ligada a una enfermedad determinada, mientras que una relación causa-efecto implica que esa misma “cosa” controla directamente la enfermedad. Por eso se ha pensado que la mayoría de las enfermedades tienen una causa genética [hereditaria] y que por tanto no podemos hacer nada para defendernos de ellas o para curarnos; las personas viven en un constante miedo esperando el día en que sus genes actúen contra ellos y se enfermen mortalmente. El cáncer es un buen ejemplo.
Las células tienen memoria. Aprenden a través de la experiencia, de su contacto con el medio que las rodea, y luego guardan una memoria que les permite adaptarse mejor y anticiparse a los cambios. Es decir, la células son inteligentes. ¡Esta memoria incluso se mantiene intacta en las células de los órganos que se han donado!.
Durante los 90´tres nobeles laureados de medicina, cuyas investigaciones revelaron que la primera función del adn no es la síntesis de proteínas como se creía ampliamnete en el siglo pasado, sino la recepcion y transmisión de la energía electromagnética. Menos del 3% de las funciones del adn se centran en la construcción de proteínas y mas del 90% de las funciones van al reino de la bioacustica y las señales bioeléctricas.
Las células sin genes (les han quitado el núcleo que contiene el ADN) continuan presentando cierto control “inteligente” de sus procesos, es decir que el ADN no controla su biología ni el núcleo es el cerebro de la célula como se había creído hasta ahora. Se ha descubierto que el verdadero cerebro de la célula está en su membrana, quien convierte las señales ambientales en comportamientos que permiten la superviviencia de todo el cuerpo humano; somos un conjunto de células.
Estudios del genoma han indicado que los seres vivos comparten sus genes no sólo entre individuos de la misma especie -a través de la reproducción y que luego pasan los genes a sus hijos- sino tambien entre individuos que no son de la misma especie. Esto ha sido una adaptación evolutiva para aumentar la sobrevivencia de los seres vivos en el planeta ya que los genes son memorias físicas de las experiencias aprendidas por todos los organismos vivos.
Los peligros de la ingeniería genética y de los alimentos transgénicos saltan a luz con estos nuevos descubrimientos ya que la modificación de los genes de un pimiento -por ejemplo- no se detiene con los pimientos sino que altera la biosfera entera de maneras incontrolables. Se sabe que cuando un humano ingiere un alimento modificado genéticamente, los genes artificialmente creados de dicho alimento se transfieren dentro de las bacterias benéficas de su intestino y modifican los genes de dichas bacterias.

La medicina lucha contra los microorganismos ignorando el hecho de que muchas bacterias son muy importantes para nuestra salud. Por ejemplo, las bacterias que están en el estómago son esenciales para nuestra supervivencia. El uso de los antibióticos es nocivo para la salud porque matan de forma indiscriminada,tanto las bacterias necesarias como las bacterias nocivas para nuestra salud.
El primer libro de Bruce Lipton, ya está traducido al español bajo el título La Biologia de la creencia fue declarado como el mejor libro científico del 2006.
El Dr. Lipton es un biólogo celular norteamericano, realiza sus estudios e investigaciones en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford y su línea de investigación es la unión entre ciencia y espíritu. Ha sido invitado a numerosos programas de TV y radio para hablar sobre las membranas de las células, epigenética y la nueva biología que son sus temas de especialización.
No dejes de mirar este estupendo vídeo de Bruce Lipton y Wayne Dyer sobre como puedes curarte a ti mismo.

sábado, 27 de octubre de 2012

PARÁSITOS ENERGÉTICOS




Patricia Adley

PARÁSITOS ENERGÉTICOS
Por Cristian González Garrido

Qué son:
 Los parásitos energéticos (PE), también mal llamados entes, son fragmentos etéricos y/o astrales, seres elementales, energías cosmo-telúricas, cordones etéricos/astrales, etc., que se nos han adherido por distintos canales, siendo los principales; durante el embarazo, durante nuestra niñez y en especial, cuando nos encontramos con bajas energías, o bajo nivel de vibraciones, o por otras condiciones especiales.

Básicamente estos PE de nuestra energía vital, alimentándose de nuestros miedos y frustraciones, consumiéndonos poco a poco. Alguna de las enfermedades que aparecen en nuestro cuerpo físico, incluido el cáncer, han sido generadas por estos PE.

Donde se alojan:

Estos parásitos se pueden alojar en los cuerpos: Físico, Etérico y Astral. En el cuerpo físico, se suelen alojar en la cabeza, en las zonas: dorsal, lumbar y sacra de la espalda, en la zona ilíaca, en la vagina y/o útero, en el colon, etc., en general en toda cavidad interna. Por lo general los PE que se alojan en nuestro cuerpo físico, son atraídos hacia los elementos de carga positiva(+) de nuestro cuerpo, alojándose principalmente en nuestro sistema óseo. 

Cómo se detectan:

En primer lugar estos PE producen algunos antojos que nos obligan a consumir en exceso. Entre los antojos encontramos los siguientes: Dulces y chocolates, alimentos pesados como carnes y alimentos condimentados, tomates, café, tabaco, comida chatarra, alcohol y mayoritariamente azúcar.

También se manifiesta su presencia por el dolor de espalda, entre los omóplatos y/o la zona lumbar, además del cansancio excesivo, dificultad para dormir, visión borrosa, además de la sensación de tener un peso extra sobre nuestra espalda, similar a como se se cargara una mochila.  

Para los terapeutas, la forma más rápida de detectar su presencia es por medio de un péndulo. Si se tiene un péndulo de cuarzo, se procederá a revisar al paciente por la espalda desde la cabeza hasta los pies. Al ir descendiendo si el péndulo empieza a girar en sentido contrario(anti-horario), estaremos posiblemente en presencia de un PE, el tamaño, número o magnitud de éste será directamente proporcional a la amplitud y velocidad del giro pequeño y uno grande, una amplitud y velocidad de giro mayor. 
Además se presentan los chakras con poca energía o simplemente cerrados. En algunos casos, estos PE se podrían ir desplazando hacia las piernas, en la medida que hacemos el chequeo. Debemos pensar en que estos PE son inteligentes y tratarán por todos los medios de evitar ser detectados y con mayor razón, ser eliminados de nuestro cuerpo.
Con un péndulo de jaspe, es también posible detectar estos PE, este oscila normalmente de Sur a Norte, en presencia de PE, el péndulo oscilará en círculos.

Tratamiento:

Estos parásitos energéticos debido a su complejidad y peligrosidad, deben ser retirados por personas capacitadas para este fin, y con un nivel de evolución espiritual adecuado, ya que de no realizarse de la manera correcta, este PE se adherirá al terapeuta, o quedará en las instalaciones a la espera de otra persona para infectarla, afectándolo del mismo modo que el paciente inicialmente tratado.

Los pacientes que en repetidas ocasiones atrapan PE generalmente están haciendo algo con su energía, como podría ser:

Ingerir drogas o alcohol
Dormir en nocivas líneas telúricas, o vivir en una casa en donde las vibraciones no son aptas para el hábitat humano.
Actuar como sanador sin realmente tener el conocimiento o la capacidad para hacerlo, atrapando todo tipo de energías perversas y entes que los clientes pudieran tener.
Jugar al hechicero o brujo.

Mayor información la puede obtener leyendo el libro CAMINO DE LUZ, Terapia para la Transmutación de Parásitos Energéticos, Entidades, Energías Negativas y Desencarnados.



Fuente:
http://terapiafloralygemoterapiadelalma.blogspot.com.es/2012/01/parasitos-energeticos.html

domingo, 24 de junio de 2012

"Cuando mueres sólo cambias de conciencia"



Cuando enseñaba Cardiología en el hospital de Arnheim -800 camas- ya investigaba cómo algunos pacientes, tras infarto y muerte clínica, volvían a vivir.

...
Hasta que en 1986 leí el testimonio de un estudiante de Medicina, George Ritchie, que resucitó tras nueve minutos de muerte clínica. Me impresionó tanto que empecé a estudiar en profundidad esos casos.

¿Tantos había?
En 1988 ya tenía doce episodios incuestionables y creé una red de investigación con otros diez hospitales holandeses. Iniciamos un estudio clínico prospectivo de 344 pacientes, que publicó The Lancet (2001).


Causó un impacto mundial.
Tanto que ya le avancé entonces, cuando usted me entrevistó, que, tras 31 años de cardiología, me iba a dedicar en exclusiva a las experiencias cercanas a la muerte (EDM).

¿Qué hemos aprendido desde el 2001?
Tenemos más preguntas, además de la clásica: ¿si la conciencia es un mero producto del cerebro, cómo puede sobrevivir y explicar la experiencia de la muerte?

¿Qué dice la ortodoxia médica?
Que se trata de meras alucinaciones causadas por la anoxia (carencia de oxígeno).


¿Y qué le dice su investigación?
Si la causa fuera la anoxia, todos los que vuelven a la vida tras la muerte tendrían EDM, porque todos la sufren, pero, en cambio, sólo el 18% tiene esas experiencias.

¿Qué explican sobre ellas?
Coinciden en hablar de recuerdos, cognición y emociones y mantienen la identidad, un punto crucial, porque el ego es el enlace entre la conciencia y el cuerpo.

¿Luces, voces, su vida en un instante...?
Las han experimentado miles de personas, pero no todos las explican por temor a ser tachados de lunáticos o porque creen que las causan la medicación o la enfermedad.

¿Todos experimentan lo mismo?
No todos experimentan todo, pero todos citan algunas experiencias recurrentes que coinciden en un cruce espacio-temporal.

¿A qué se refiere?
Es la revisión de la vida pasada, pero también la futura y presente: algunos, al volver, anticipan sucesos y reinterpretan los ya pasados, así que suelen cambiar de pareja, de trabajo, de existencia, porque han contemplado su vida en conjunto durante su EDM.

¿Cómo son esas visiones?
Inefables, a menudo el lenguaje carece de términos para explicarlas. Una EDM de tres minutos puede requerir semanas de testimonio en el que no se repite un solo episodio. El tiempo, como le decía, transcurre de un modo único en síntesis con el espacio y una constelación de familiares y afectos.


Por ejemplo.
Un paciente refiere cómo en su EDM había visto a un señor desconocido sonriéndole. Diez años después, su madre agonizante le reveló que él era hijo de una relación extramarital y le mostró una fotografía de su padre biológico, asesinado en un campo de concentración: era aquel señor sonriente.

¿Cómo sabe que esos pacientes clínicamente muertos siguen conscientes?
Lo prueban cientos de casos. En Conciencia más allá de la vida explico el de un hombre de 43 años que nos llegó cianótico, frío, sin tensión y con las pupilas dilatadas. La enfermera le extrajo la dentadura postiza y la depositó en un cajón. Resucitó inexplicablemente tras un largo coma y preguntó por sus dientes.

Si estas vivo, resultan muy útiles.
Reconoció, al verla, a la enfermera y le pidió que se los devolviera. Ella nos llamó alarmada y entonces el paciente nos relató en detalle lo que habíamos dicho y hecho cuando llegó muerto a urgencias del hospital.

¿Y usted qué cree?
Nuestra conciencia no es más que un retransmisor para esta dimensión de nuestro ser en varias. Es como una radio que, mientras vivimos aquí, sintoniza con este universo. Nuestra muerte sólo es un cambio de conciencia, una transición. Sólo morimos en una dimensión para pasar a otras.


¿Es una convicción religiosa?
Es física cuántica. Yo no soy creyente. Muchas religiones se han acercado a esa realidad con técnicas de paso entre esas dimensiones, como la meditación o el misticismo.

¿Cómo lo sabe?
Porque estudio casos -me consultan decenas cada día- y las experiencias son recurrentes y concurrentes: confluyen tiempo -pasado, presente y futuro: tienen visiones- y espacio en sensación de unidad.

...
Y esos testimonios de cada día coinciden con los relatos de la mística y las visiones de profetas, gurús y santos desde hace siglos.

¿Todo está conectado?
Ven la luz (los niños me cuentan que un ángel; los ateos hablan de "una energía" y los creyentes, de Dios). Todos se refieren a lo mismo y que en ello se sienten integrados.

¿Por qué la ciencia lo ignora?
Hasta ahora, la mecánica cuántica demuestra que la luz consta de partículas que al mismo tiempo son ondas -creo que nuestra conciencia las retransmite- dependiendo del estado del observador.

La experiencia de lo objetivo, al fin, depende de tu estado subjetivo.
Así que, desde los gurús milenarios hasta los físicos cuánticos, cuando asumes tu transición sin miedo experimentas un anticipo de esa sensación de plenitud.



Aceptar
La ciencia ignora o niega cuanto no puede explicar, pero eso no quiere decir que no exista. La vida del doctor Van Lommel es una apuesta por la verdad, por muy inexplicable que parezca, más allá del camino trillado de la ortodoxia. Han pasado diez años desde que hablamos, pero al estrechar su mano en el aeropuerto de Amsterdam (viene de conferenciar en Atlanta) me sonríe como a un viejo amigo y experimento una íntima sensación de paz y seguridad. El doctor Van Lommel se ha asomado al otro lado sin dejarse en éste el sentido común y lo que ha visto es bueno, aunque, para dominarnos, nos hayan infundido el miedo a verlo. Aceptarlo es aceptarnos y sentirse mejor.