miércoles, 12 de noviembre de 2014

HABLA LA AMADA MADRE MARÍA


Durante muchas centurias fui entrenada en los Niveles Internos como sostenedora del 
Concepto Inmaculado para Mi Hijo Jesús. Cuando el momento fue llegado en que Su 
Misión debía cumplirse ese sostenimiento fue parte de Su Victoria sobre todo en este 
mundo y desde ese entonces, califique para sostener el Concepto Inmaculado para cada
 uno de ustedes, Mis hijos de la Tierra.
Este Concepto Inmaculado significa no ver nada que no sea perfección, sostener la Imagen
 Divina de Dios tal cual El se individualizo en cada uno de ustedes y al cual no se le 
permite aun manifestarse plenamente.
Lo que hice por Mi Hijo, lo hago por todos Mis hijos y así como Uno fue Victorioso , 
todos lo serán. Practiquen, amados, practiquen entre ustedes, con sus familias, con los
 seres que los rodean, no vean lo imperfecto, no es real, solo es temporal, detrás siempre
esta la perfección del Cristo en cada corazón, de la Presencia de Dios latiendo y dándoles 
vida. Esa es la Verdadera Identidad de ustedes, y a medida que hagan esto, negándose a 
pensar, ver, sentir, hablar o comentar lo imperfecto, utilicen esa misma energía en revertir
 todo hacia lo que si es perfecto. Esto hecho con constancia y esmero, traerá a sus vidas 
esa misma perfección que experimentan en sus mundos mentales y de sentimientos, para 
que los sentidos se acostumbren a encontrar aquello que es bello y que siempre esta 
presente en algún ser, para todo el que lo pueda ver.

Contáctense con lo bueno en cada uno y la respuesta a ustedes será esa
 misma bondad que los llevara a relaciones agradables y los liberara de
 los lazos kármicos creados en el pasado o presente, simplemente por no
 haber reconocido el bien y haberse comprometido con la imperfección.

Aunque son Mis hijos, no puedo presionarles a realizar esta tarea de Luz, pero si puedo 
esperar que su Amor hacia Mi , los lleve a desear hacerlo. Mis Ángeles les asistirán.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Qué es un Egregor y cómo se lo puede identificar?

Por Federico Romero

Podemos identificar las características de diferentes 
egrégores en situaciones como por ejemplo: encuentros 
deportivos, eventos musicales masivos, manifestaciones
callejeras, actos políticos, congregaciones religiosas o 
cultos particulares, actividades empresariales, cine, 
teatro, televisión, publicidad, manifestaciones culturales diversas, entre muchas otros ejemplos notorios y no tan 
notorios.
La mayor parte de la gente no tiene idea de qué significa la palabra EGREGOR.
Es más, probablemente la mayor parte de los diccionarios no 
contengan esa palabra y mucho menos su significado.
El porqué podemos esbozarlo sencillamente.

Se trata de un término que se refiere a temas sobrenaturales
 llamados por algunas escuelas ESOTERICO. Pero no esotérico 
porque se trate de “cosas raras” o “misteriosas” sino esotérico 
en un sentido estricto. Es un término que se utiliza (en el 
círculo interno) de una Orden Iniciática, y por eso, casi ni se
 conoce la palabra en sí, y mucho menos su significado.
Vayamos al significado del término.
No vamos a exponer aquí su historia y origen etimológico 
pues lo desconocemos a ese nivel.
Se llama EGREGOR a un conglomerado específico de 
energías (del plano astral) compartidas por un colectivo 
humano. Todo egregor es una Entidad vigilante.
Un egregor surge siempre de un colectivo.
Consciente o inconscientemente, los colectivos humanos (dos 
o más personas) vierten su ATENCIÓN y sus EMOCIONES 
sobre determinados intereses.
Las características de los objetivos del colectivo son lo que le 
dan sus cualidades específicas al egregor, mientras 
que las emociones son las que le dan la fuerza.
Metafóricamente podríamos decir que la emoción es el 
“material de alimento” y la atención es la dirección y “la
 forma”.
Es perfectamente comprensible que el alcance y el poder 
de un egregor es directamente proporcional a la cantidad 
de personas que lo crean y sostienen con sus emociones 
y su atención.
Todo egregor como entidad, se identifica con su creador,
y siempre que se lo convoque (aún inconscientemente)
vendrá en apoyo o auxilio de quien le brinda “alimento” 
(su alimento son las emociones, la atención, y la 
intención), por eso se le llama vigilante.
Es una entidad inteligente, pues aprende y se perfecciona, y
combatirá contra aquello que amenace su supervivencia y la
de sus creadores. El grado de identificación que tenga una 
persona o grupo con una causa, puede llegar a ser tal, que 
el egregor se manifieste con una intensidad de POSESIÓN.
La posesión implica que esa energía de identificación 
impregna a uno o varios individuos tan intensamente por un 
lapso de tiempo, que el egregor se manifiesta a través de ellos,
 y los individuos se tornan INSTRUMENTOS de la causa 
compartida, pudiendo llegar a acciones que luego no pueden 
justificar como emergidas de su propia voluntad individual 
consciente. Pasamos a ejemplificar con un área particular, el
fútbol.
EGREGOR y FÚTBOL
Todo equipo deportivo tiene sus características propias, tienen 
una historia, tienen un tipo de personas que lo siguen, con 
una filosofía y conjunto de valores, entre otras características 
que los diferencian de las demás.
Las “cosas” que unen al colectivo “hinchada” se retroalimentan
 y refuerzan constantemente. Surge así el egregor 
particular de un equipo.
Las victorias y las hazañas van forjando la parte positiva de
 esa entidad colectiva. Es esa fuerza inexplicable que hace que 
las cosas salgan bien en los partidos difíciles y los partidos
se ganen a pesar muchas dificultades.
Cuando eso sucede se le llama “la mística” de tal o cual
equipo. Esa mística, no es otra cosa que la fuerza y la 
confianza del colectivo, manifestada en el juego, sus 
actores y sus circunstancias.
Sin embargo hay colectivos que tienen emociones muy 
hostiles y así el egregor se va tornando agresivo y 
reaccionario, induce a la violencia.
Todo egregor se alimenta como dijimos, de la atención, de
 las emociones y de las intenciones de sus creadores.
Como es un fenómeno de FEEDBACK (retroalimentación) el 
egregor se nutre de su gente, y a su vez, influye a su gente, 
pues tiende naturalmente a la homogeneización de sus 
componentes.
Pasemos a un ejemplo concreto:
A.es un hombre muy fanático del equipo X.

No es una persona violenta en su vida cotidiana.

X. tiene un egregor XX compuesto de un grupo de gente 
poco tolerante a sus rivales, agresivos, violentos y hostiles.
El fanatismo del individuo A lo hace comulgar con el 
egregor XX.
El egregor XX devuelve a A sus características, dentro de 
las cuales está una marcada hostilidad y violencia hacia los
 rivales.
Influido de tal manera por la energía colectiva hija de aquella 
identificación primaria, A será un individuo hostil y hasta 
violento.
Fuera del entorno que hace manifestar al egregor XX, A 
seguirá siendo un individuo absolutamente normal. Ahora 
abundan los crímenes dentro del fanatismo crudo en el fútbol.
¿Quién mató  a ese hombre? ¿Uno, dos, tres individuos con 
nombre y apellido... o una energía colectiva manifestada a 
través de ellos?
Es una interesante pregunta.
No está demás, tenerlo en cuenta. EGREGORES GENÉRICOS
 y MASAS CRÍTICAS
Para cerrar el tema, mencionaremos que no solo a un nivel 
de colectivos pequeños o medianos existen “entidades” o 
energías que se alimentan de la ATENCIÓN o de las 
EMOCIONES que se les presten...
A nivel mundial existen conceptos que la gente alimenta con 
su tiempo, su mente, sus emociones.
¿Ejemplos?: GUERRA, PAZ, HALLOWEEN, CRISTIANISMO, CAPITALISMO, COMUNISMO, FASCISMO, NUEVA ERA, 
etcétera, etcétera, etcétera.
Como todo va, todo viene.
Nosotros aportamos, el concepto se alimenta y crece, para 
luego devolver al mundo SU CUALIDAD, con la intensidad que 
LA MASA le haya prestado (cedido).
Desde diversas Escuelas y Libros se desliza la teoría de que 
el Ser Humano es Co-creador de su realidad a través de sus 
Pensamientos y Creencias. Y ciertamente es así.
El hecho de NO PENSAR en “ALGO” no va a hacer que 
deje de existir... pero el hecho de prestarle nuestras 
emociones y pensamientos (ambos son energías) a 
ciertos conceptos, hacen que estos tengan más 
potencia, se reflejen (manifiesten) y se precipiten
 activamente sobre el mundo.
La MASA CRÍTICA: se llama así a la “medida” o cantidad
 necesaria para que un cambio se produzca (crítica, de 
crisis = cambio) ya sea positivo o negativo.
Concretamente, cuando la mitad más uno de las personas 
de un ámbito determinado piensan en cambiar, el cambio 
está hecho, porque son mayoría absoluta, eso es una 
masa crítica.
¿A qué entidades conceptuales estamos entregando nuestras
 energías con nuestros pensamientos, hechos y palabras?
Guerra, Halloween, Mc. Do.... , Dolar, Euro, Televisión,
Gran Hermano, Fútbol... etc. etc. etc.
Son nuestros temas de interés y conversaciones actuales... 
¿o no? ¿Algún tema que tenga que ver con nosotros? ¿Algún 
tema que haga bien al mundo?
Tenemos otras URGENCIAS como Humanidad... creo...
desafortunadamente los dormidos dominados por sus 
"E" viven pegados a la manipulacion de las noticias.... 
noticieros, periodicos, informes.....

viernes, 7 de noviembre de 2014

¿SE DEBE COBRAR LO ESPIRITUAL?


Existen muchas personas que trabajan, prestan un servicio ya sea en el "área alternativa", en el "mundo esotérico" o en el ámbito de "la sanación". Actúan de diversas maneras: algunos hacen imposiciones de manos,  otras dan un curso de metafísica, otros son terapeutas florares, otros hacen Reiki... y la lista de actividades posibles pasaría fácilmente el número de cien. Pero si bien son todas actividades fácilmente diferenciables, tienen algo que las une: es que ejercen su actividad sobre un área que usualmente se conoce como "lo espiritual". Ese es el denominador común: trabajan sobre "lo espiritual".
A esas personas que trabajan en "lo espiritual", y al sólo efecto de facilitar la lectura, acépteme el lector, que las llame a partir de ahora: "trabajadores espirituales".
En muchos de ellos además de ese denominador común, existe otro que los identifica y los inquieta: "La relación con el dinero" y la gran pregunta: ¿se debe cobrar lo espiritual?.
Nadie duda que por "el trabajo" se debe pagar una "remuneración", pero cobrar por "lo espiritual", eso es otro tema… Un tema difícil de plantear.
A quién, cuando inició su camino de "trabajador espiritual", no le sucedió alguna vez encontrarse con alguien que, en vez de pagar el servicio, se indignó y luego le insinuó: ¿qué clase de persona espiritual es usted, que quiere cobrar por ayudarme en "lo espiritual"?.
Estas personas que se indignan, consideran que el dinero envilece la tarea. Es más, afirman que el "pretender" cobrar dinero por hacer algo espiritual es una prueba indudable de la mala fe del "trabajador espiritual".
Agregan que "eso espiritual" es un don que Dios le dio al trabajador espiritual, y que por lo tanto debe entregárselo sin esperar nada a cambio.
Afirman enfáticamente que en consecuencia, nunca le pagarán a un trabajador espiritual y aclaran que se trata de una cuestión de principios y no de dinero.
Por supuesto que le pagarán sin discutir al psicólogo, al médico, al personal trainer, o al que les de un curso de fotografía. Eso está bien, pero insisten: "lo espiritual" no se cobra.
Cuando esto sucede a veces el novel "trabajador espiritual" queda perplejo, sin saber como reaccionar, cuestionándose su relación con el dinero.
Si nuestro perplejo "trabajador espiritual", asume que "lo espiritual" no se cobra, buscará a fin de generar ingresos para él y su familia, una actividad laboral. Con ésta podrá vivir dignamente de su trabajo, sin que nadie le cuestione su espiritualidad.
Por supuesto dedicará las pocas horas libres que le queden a realizar su servicio espiritual sin cobrar un céntimo, y finalmente con el paso de los años, si su situación económica no es holgada, quizás acepte que el trabajo espiritual no es para él. Habrá dejado una silla vacía.
Esa silla vacía, podría llegar a ser ocupada por una persona sin vocación, sin capacidad, y a veces sin escrúpulos.
Así, esa persona indignada que afirma que "lo espiritual" no se cobra, se encontrará ahora con el inconveniente que "lo espiritual", realizado por verdaderos "trabajadores espirituales" es cada vez más difícil de encontrar. Y comenzará a "tropezar" en su búsqueda de "lo espiritual" con personas sin formación, sin voluntad de servicio o incluso sin escrúpulos. Ellos habrán invadido este campo, ocupando esas sillas vacías.
Los falsos trabajadores espirituales, serán aquellos que, con la finalidad de engañar, prometan a los "indignados" lo que éstos reclaman: servicios gratuitos. De este modo planean, una vez capturada la confianza de la persona, quitarle todo el dinero que puedan.
No estamos afirmando que todo lo gratuito esconda trampas: lo gratuito, como servicio necesario y bien intencionado, será motivo de un próximo artículo en la revista. Pero tampoco estamos hablando de fantasías, cuando afirmamos que determinadas personas, que por cuestión de principios no querían pagar por trabajos espirituales, han entregado propiedades, incluso su única vivienda a estos delincuentes. Querían algo gratis y pagaron "ese algo" con todo lo material que poseían.
No creamos tampoco que este es un problema que sucede únicamente en Argentina. Hace poco en Italia, en un caso que conmovió a la opinión pública por semanas, se logró apresar a uno de estos personajes, quien dejó en la ruina a infinidad de familias que habían acudido a él en busca de servicios espirituales.
¿Pero, qué ha pasado aquí?. ¿Cómo solucionar el tema?.
Si nos remontamos a la antigüedad, recordaremos que existían los mecenas: personas de fortuna con una clara intención social. Gracias a ellos, los "trabajadores espirituales" podían dedicarse de lleno a su vocación, protegidos y mantenidos literalmente con todos los honores.
Otros "trabajadores espirituales", sin mecenas, en el otro extremo del espectro social, vivían en chozas, y comían gracias a la "caridad" de sus vecinos.
Los siglos han pasado, el mundo ha evolucionado, la tecnología en todas las áreas, incluso la médica, no deja de asombrarnos, y a pesar de todo ello necesitamos cada vez más a los "trabajadores espirituales". Aumento de necesidad de trabajadores espirituales y disminución de oferta de "verdaderos" trabajadores espirituales, esa es nuestra realidad, y si no queremos que las cosas empeoren, creo que es el momento de hablar un poco de la energía del dinero.
Sí, el dinero es una energía, y el trabajo en cualquiera de sus formas también es una energía. Ambas energías responden a los mismos principios.
Para graficarlo vamos a utilizar la analogía con la energía eléctrica. Sabemos que para hacer algo tan simple como encender una lamparita, necesitamos que exista un Sistema Eléctrico.
Dentro de este sistema, la energía va desde la fuente, y debe volver a la fuente. Así un cable va desde la fuente hacia la lamparita eléctrica llevando la energía, y un cable vuelve desde la lamparita, permitiendo la circulación de la energía desde la lamparita hasta la fuente. Esto completa el circuito eléctrico. Cualquier interrupción y el circuito deja de funcionar: la lamparita se apaga. El interruptor eléctrico cumple ese fin.
Imaginemos por un momento, que el trabajador espiritual es la fuente que entrega la energía, y la persona que recibe ese trabajo hace las veces de "la lamparita".
En este caso deberá existir un cable por el cual la energía transitará hacía la lamparita. La energía que circulará por ese cable se llama "trabajo espiritual". Su finalidad: encender la lamparita. Por ello, cuando un trabajador espiritual dedica su tiempo para ayudar a otro, le está entregando su energía, "le está acercando un cable".
Dijimos que como retorno de esa circulación energética necesariamente deberá existir "un cable" que vaya de la lamparita hacia la fuente, transportando energía. La energía que transita por ese "cable" de retorno es el dinero.
De este modo para que se produzca un correcto intercambio energético, debe ir por un cable energía de trabajo y volver por el otro cable la energía del dinero. Esto, en la Escuela del Dinero, se conoce como la Ley del Circuito Energético.
La cantidad de energía de trabajo que se entrega, debe ser igual a la cantidad de energía de dinero que se recibe, esto se conoce como "ley de la Equivalencia".
Con esa energía, con ese dinero, el trabajador espiritual comerá, se vestirá, capacitará, divertirá, y toda las otras cosas hermosas que se hacen con la energía del dinero, incluso comprarse un coche o una hermosa casa.
Si se niega el pago, el dinero no circula, la energía no retorna a la fuente y se ha interrumpido el circuito. La fuente no estará en grado de seguir proporcionando energía. La lamparita no dará luz.
Algunas personas tienen "el don" de saber obtener dinero, otras tienen "el don" de "lo espiritual". ¿Por qué es tan difícil darse cuenta que cada uno debe darle al otro aquello que le es tan fácil conseguir?: eso que se sabía en la época de los mecenas, hoy se desconoce.
¿Será que no se desea que los trabajadores espirituales verdaderos ocupen las sillas que les corresponden por vocación?.
Afirmábamos más arriba que existe un aumento de necesidad de trabajadores espirituales y una disminución de oferta de "verdaderos" trabajadores espirituales. Esa es nuestra realidad.
Si queremos cambiar este estado de cosas, tendremos que entender y respetar la Ley del Circuito Energético y la ley de la Equivalencia.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Leyes Cósmicas: LA LEY DEL KARMA


Es necesario que comprendamos lo que es la palabra sánscrita «Kharma». Existe una ley que se llama Kharma, no está de más aseverar que tal palabra significa en sí misma, ley de acción y consecuencia. Obviamente no existe causa sin efecto, ni efecto sin causa. La ley de la Balanza, la ley del Kharma gobierna todo lo creado. Toda causa se convierte en efecto y todo efecto se transforma en causa.
Necesitamos comprender lo que es la ley de la compensación. Todo lo que se hace hay que pagarlo, pues no existe causa sin efecto, ni efecto sin causa.
Se nos ha dado libertad, libre albedrío y podemos hacer lo que queramos, pero es claro que tenemos que responder ante Dios por todos nuestros actos. Cualquier acto de nuestra vida, bueno o malo tiene sus consecuencias. La ley de acción y consecuencia gobierna todo el curso de nuestra existencia y lo que vivimos es el resultado de lo que hicimos con anterioridad.
Comprender íntegramente las bases y «Modus Operandi» de la Ley del Kharma es indispensable para orientar el navío de nuestra vida en forma positiva y edificante, a través de las diversas escalas de la vida.
Kharma es Ley de compensación, no de venganza. Hay quienes confunden esta ley cósmica con el determinismo y aún con el fatalismo, al creer que todo lo que le ocurre al hombre en la vida está determinado inexorablemente de antemano. Es verdad que los actos del hombre los determina la herencia, la educación y el medio, pero también es verdad que e hombre tiene libre albedrío y puede modificar sus actos: educar su carácter, formar hábitos superiores, combatir debilidades, fortaleces virtudes, etc.
El Kharma es una medicina que se nos aplica para nuestro propio bien; desgraciadamente todos nosotros en vez de inclinarnos reverentes ante el eterno Dios viviente, protestamos, blasfemamos, nos justificamos como Pilatos. Con tales protestas no se modifica el Kharma, al contrario se torna más duro y severo.
Cuando uno viene a este mundo trae su propio destino; unos nacen en colchón de plumas y otros en la desgracia. Si en nuestra pasada existencia matamos, ahora nos matan, si herimos, ahora nos hieren, si robamos, ahora nos roban, «CON LA VARA CON QUE A OTROS MEDIMOS SEREMOS MEDIDOS».
Reclamamos fidelidad del cónyuge cuando nosotros mismos hemos sido adúlteros en ésta o en vidas precedentes. Pedimos amor cuando hemos sido despiadados y crueles. Solicitamos comprensión cuando nunca hemos sabido comprender a nadie; cuando jamás hemos aprendido a ver el punto de vista ajeno.
Anhelamos dichas inmensas cuando hemos sido siempre el origen de muchas desdichas. Hubiéramos querido nacer en un hogar muy hermoso y con muchas comodidades, cuando no supimos en pasadas existencias, brindarle a nuestros hijos hogar y belleza.
Protestamos contra los insultadores cuando siempre hemos insultado a todos los que nos rodean. Queremos que nuestros hijos nos obedezcan cuando jamás supimos obedecer a nuestros padres. Nos molesta terriblemente la calumnia cuando nosotros siempre fuimos calumniadores y llenamos al mundo de dolor. Nos fastidia la chismografía; no queremos que nadie murmure de nosotros, sin embargo, siempre anduvimos en chismes y murmuraciones, hablando mal del prójimo, mortificándole la vida a los demás. Es decir, siempre reclamamos lo que no hemos dado; en todas nuestras vidas anteriores fuimos salvados y merecemos lo peor, pero nosotros suponemos que se nos debe dar lo mejor.
BibliaAfortunadamente es posible negociar el Kharma, esto es algo que puede sorprender muchísimo a los seguidores de diversas escuelas ortodoxas, que suponen que ésta ley se desenvuelve en forma mecánica y cruel.
Si la ley de acción y consecuencia, no fuera negociable, entonces donde quedaría la misericordia divina?. Francamente no se puede aceptar crueldad en la divinidad. Por ello repetimos, que el Kharma es negociable.
Es posible modificar nuestro propio destino, porque cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, la ley superior lava a la ley inferior.
Modificando la Causa se modifica el Efecto. Si en un platillos de la Balanza ponemos nuestras buenas obras y en la otra ponemos las malas, ambos platillos pesarán iguales o habrá un desequilibrio. Si el platillos de las malas consecuencias pesa más, debemos poner buenas obras en el platillos de las buenas acciones con el propósito de inclinar la balanza a nuestro favor, así cancelamos Kharma, haced buenas acciones para que paguéis vuestras deudas; recordad que No solamente se paga con dolor también se puede pagar haciendo bien
Ahora comprenderemos lo maravilloso que es hacer el bien; no hay duda de que el Recto Pensar, el Recto sentir y el Recto obrar son el mejor de los negocios.
Nunca debemos protestar contra el Kharma, lo importante es saberlo negociar. Lamentablemente a nosotros lo único que se nos ocurre cuando nos hallamos en una gran amargura, es lavarse las manos como Pilatos, decir que no hemos hecho nada malo, que no somos culpables, que somos justos, etc., etc., etc.
Si estamos en la miseria revisemos nuestra conducta, que nos juzguemos a sí mismos, que nos sentemos aunque sea por un instante en el banquillos de los acusado, y después de un somero análisis de sí mismos modificar nuestra conducta. Si nos encontráramos sin trabajo y nos tornásemos castos, infinitamente caritativos, apacibles, serviciales en un cien por ciento, es obvio que alteraríamos radicalmente la causa de la desgracia, modificándose en consecuencia el efecto. No es posible alterar un efecto si antes no se ha modificado radicalmente la causa que lo produjo, pues como ya dijimos no existe efecto sin causa ni causa sin efecto.
Se debe trabajar siempre desinteresadamente con infinito amor por la humanidad, así alteramos aquellas malas causas que originaron los malos efectos.
No hay duda de que la miseria tiene sus causas en las borracheras, asqueante lujuria, en la violencia, en los adulterios, en el despilfarro, y en la avaricia, etc., etc.
¿Quieres sanar? sanad a otros. ¿Algunos de vuestros parientes están en la cárcel? trabajad por la liberación de otros. ¿Tenéis hambre?, compartid el pan con os que están peor que tú, etc.
Muchos cuando sufrimos sólo nos acordamos de nuestras amarguras, deseando remediarlas, más no nos acordamos de los sufrimientos ajenos, ni remotamente pensamos en remediar las necesidades del prójimo. Este estado egoísta de nuestra existencia no sirve para nada; así lo único que conseguimos realmente es agravar los sufrimientos.
Si pensáramos en los demás, en servir a nuestros semejantes, dar de comer al hambriento, en dar de beber al sediento, en vestir al desnudo, en enseñar al que no sabe, etc., es claro que pondríamos buenas acciones en el platillo de la balanza cósmica para inclinarla a nuestro favor; Así alteraríamos nuestro destino y vendría la suerte a nuestro favor; es decir quedarían remediadas todas sus necesidades, mas somos muy egoístas y por eso es que sufrimos, nadie se acuerda de Dios ni de sus semejantes, sino cuando están en la desesperación y esto es algo que todo el mundo ha podido comprobar por sí mismo, así somos todos nosotros. Lamentablemente esos errores que cada cual lleva adentro, hace exactamente lo contrario de lo que aquí estamos diciendo; por tal motivo es urgente inaplazable, impostergable, reducir a los errores que interiormente cargamos a polvadera cósmica.
(Enviado por Carlos Figeroa Guillen de San Jacinto, Rincón de Romo Ags. )
Les dijo también: "Considerad lo que oís. Con la medida con que medís, será medido para vosotros y os será añadido" Mr. 4:24