miércoles, 20 de noviembre de 2013

Construye una relación de pareja nutritiva

En estos tiempos las relaciones de pareja ya no suelen ser tan duraderas como en antaño ¿a qué atribuimos esto? ¿Será que nuestros abuelos sabían más sobre las relaciones de pareja?

Son muchos los factores que pueden influir en que las relaciones de pareja no sean tan edificantes y nutritivas, aun cuando se haya permanecido al lado de una pareja toda una vida. Actualmente cuando una relación no funciona, duele, está en crisis, se decide “tirar la toalla”, es decir, la mayoría de las veces simplemente la relación se da por terminada y solemos decir: “es que mi pareja me hizo esto” o “dejó de hacer aquello”, sin embargo este tipo de experiencias son una invitación al cambio.
Al tomar conciencia y responsabilidad de que cada relación que tenemos en nuestra vida por más mínima que parezca es un reflejo de nosotros mismos… de nuestro interior, es entonces cuando la forma de ver cada una de nuestras relaciones y sobre todo la de pareja, cambia.
¿Sabías que, el mayor reflejo de ti mismo es tu pareja? Si queridos lectores, cuando comprendí esto, hice conciencia entonces de que entre más me amara a mi misma, me apoyara, me valorara, lo mismo iba a reflejar en mi pareja. No esperes a que sea el otro quien cubra esos vacíos internos y externos, ya que te puedes quedar esperando toooda tu vida.
Te has preguntado ¿porqué atraes a tu vida el mismo “patrón” de parejas; tal vez que te abandonan, son infieles, maltratadoras, no te valoran, etc, sin lograr encontrar a esa persona que es “tu media naranja”? Déjame decirte que cada una de esas relaciones o tu pareja actual son “tu media naranja” o reflejo de ti mismo en cierto momento de tu vida, por lo que te invito a que te preguntes lo siguiente y respondas desde tu corazón:
¿Mi relación actual o relaciones anteriores me duelen o incomodan?
¿Qué tienen en común?
¿Tienen similitud con las relaciones de los adultos que me rodeaban cuando era niñ@?
¿Qué es lo que tengo que aprender de cada relación de pareja?
El conocerte a ti mismo y sanarte de todas las emociones tóxicas provenientes de las heridas de tus relaciones, sin esos arquetipos que sostienen el ego, te ayudarán a ver tu verdadero YO, tu mejor versión y por consecuencia atraerás a tu vida experiencias y personas en esa frecuencia vibratoria mucho más alta y por ende atraerás una relación de pareja mucho más nutritiva y edificante.
Si tu relación actual no es edificante y nutritiva, te invito a tomarte tu tiempo, trabaja primero en ti mismo, una vez que hayas logrado elevar tu frecuencia vibratoria, paso a paso, existe la posibilidad de que tu brillo interior sea tan fuerte que ilumines a tu pareja y compartan lo mejor de si mismos o tal vez esa persona salga de tu vida y atraigas a la pareja de tus sueños en tu mejor versión. Por lo que ahora pregúntate y contesta nuevamente desde tu corazón:
¿Cómo quiero que sea mi relación de pareja?
¿Cómo tiene que ser mi pareja para entrar perfectamente en la relación de mis sueños?
¿Qué tengo yo de todo eso?, ¿Cómo soy YO en la relación de mis sueños?
¿Qué me falta?
Recuerda, observar en ti mismo ¿qué tienes tú y qué sueñas ver en tu pareja?: te será de gran apoyo para que empieces a construir esa relación nutritiva que los haga crecer a ambos.
“Si quieres cambiar al mundo, empieza por ti mismo” dijo el gran maestro Gandhi, busca en tu interior y encontrarás amor incondicional, valoración, respeto, admiración, apoyo y las experiencias con tu pareja serán verdaderamente nutritivas y edificantes.
Que la paz y el amor estén en tu vida hoy y siempre.
Marlene Llanes (Harpal Kaur)

La sabiduría




Todo lo que buscas esta en ti…
Descúbrelo…
Todo está iluminado,
vivir en esa conciencia es el camino.

Observa.
Oye.
Mira.
Siente.

¿Quieres vivir un mundo amable, donde la sabiduría te guie y gracias a ella ser consiente del milagro de la vida?

Es tu decisión emprender el camino de la sabiduría.
Entra en tu interior, conócete, tú eres la vida.
Se consciente que eres la vida,
No somos quienes experimentan la vida, somos la vida
Somos la vida experimentándose a sí misma

Siente la vida…
Respira...

Se consciente, aprende a oír y a ver con los ojos del sabio que mora en ti…
El auténtico sabio no cree en nada externo, lo descubre en su interno,
el sabio vive la santidad en todo lo existente, y ya no necesita creer, solo Ser.

El sabio no defiende nada, ni juzga nada.
Su mundo es ilimitado, extenso, eterno e infinito.
La fuerza es su acto,
en humildad y silencio desarrolla su libre albedrio, trascendiendo obstáculos.

Cada ser humano puede ser feliz, nadie viene a sufrir, todos somos lo mismo.
Tu estado interior es el que determina la vida que ahora experimentas.
Aprende a cultivar el jardín de la consciencia, paso a paso, con dedicación, fe, perseverancia y amor.

Lo que cultives, más tarde cosecharas.
Si cultivas tu temperamento, cosecharás paz
Si cultivas amor, cosecharás felicidad.
Cultivar el jardín de la consciencia es el fin de la ignorancia, querer salir de ella es sabiduría.
Permite que los velos de la ignorancia o de la inconsciencia, se deshaga en las profundidades de Tu Presencia.
Contempla como el Ser te envuelve en la luz de la consciencia.
Tú eres la transformación de la Consciencia.

Tú decides con consciencia y creas tu mundo consciente, en la luz de la consciencia.
Solo personas conscientes pueden crear mundos conscientes.
Mira hacia tu interior, y comprende quien eres.
El sentido de la vida es tu vida, todo lo que debes comprender está ahora en ti, en lo profundo de ti.
Aquella plenitud y paz no es algo que haces o adquieres, la paz y plenitud es quien tu eres.

Siéntelo.

El camino de la sabiduría no es para algunos, es para todos.
El libro de la sabiduría está en el silencio, en la introspección...
Busca la quietud, busca en tu interior, encuentra la sabiduría de Dios en tu corazón.


Desde el amor y luz de la consciencia directamente a tu Ser.


Leer más: http://www.cienciacosmica.net/news/la-sabiduria-/

El Perdón: la puerta hacia la libertad interior

"Te perdonas y perdonas al otro para recuperar la libertad de tu alma"


El perdón es la fuerza sanadora más poderosa del universo, y es la puerta hacia la libertad. Pues sólo perdonando a los demás y a ti mismo podrás sentirte libre interiormente.
El perdón proviene del Amor, por eso sólo puedes perdonarte si te amas a ti mismo. Y después de haberte perdonado, sentirás un Amor aún más profundo, el Amor se habrá expandido. Perdonar es el mayor regalo que puedes darte a ti mismo.
A veces tenemos ciertas resistencias a perdonar. Pensamos que si nos perdonamos o perdonamos a alguien, le estaremos quitando importancia a lo sucedido. Pero en realidad no se trata de perdonar lo que uno mismo o el otro hizo. Se trata de perdonar el porque actuamos de determinado modo.
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhwBfofPTd5Jemm57ZtEmJ-xa9IO8_DPjwBZ4jH1Nh0sAbppsPoVtWIn26g3lJylOwhTJjhUbboiC0RfRAfelX20lGimHP1uiELmLhnEjAtewQ8SDiJHYyzPsqJNnfBNeuVb9XRUIwH-t8_/s1600/gratitud+y+manifestacion+deseos.jpgSi abres tu corazón de verdad a alguien, por ejemplo, y esa persona te traiciona, quizás te resulte difícil perdonarle, pues tu mente te dirá que lo que ha hecho es injusto y cruel. Imperdonable. Al fin de cuentas tú le entregaste lo mejor de ti, y le amaste de verdad. Pero si expresas la ira o el profundo dolor que quizás sientas, y luego meditas acerca de todas las lecciones que esa experiencia te trae y las integras, el perdón llegará de un modo fácil, sin esfuerzo.
Entonces guardarás en tu memoria y en el corazón todos aquellos momentos hermosos y mágicos compartidos, y todo lo demás caerá en el olvido por sí mismo.
También irás comprendiendo que los demás son apenas tu espejo. Y cuando el otro actúa de un modo que te hiere de alguna manera, te está mostrando, aún sin ser consciente, algo que debes sanar en ti mismo.
Otra resistencia a perdonar proviene del miedo de que, al hacerlo, uno se vea en la obligación de reconciliarse con el otro. Pero esto no es necesario si no lo sientes, o no es lo adecuado para ti y tu crecimiento. Recuerda que la función del perdón es liberarte. Te perdonas y perdonas al otro para recuperar la libertad de tu alma. Y por eso mismo el perdón no conlleva ninguna obligación con los demás.
Es importante tener en cuenta que el perdón no es otorgado desde una posición de superioridad. Si lo consideras de este modo, tendrás resistencias para perdonar, porque te sentirás incómodo o inadecuado. O entrarás en una sutil lucha de poder, que es exactamente lo opuesto a lo que el perdón brinda.
…En lugar de pedirle perdón a alguien es mucho más sano y efectivo sentir arrepentimiento, y no culpa, y decirle al otro de un modo sincero y profundo: “Lo siento, lo siento mucho”. De este modo ambos permanecen en una posición de igualdad, y pueden compartir el dolor o el pesar que sienten por lo sucedido. Entonces pueden perdonar y perdonarse de un modo humano, natural y abierto. Y en ese proceso el Amor se profundiza, y el perdón realmente libera a ambos.
Muchas veces nos resulta más fácil perdonar al otro que a nosotros mismos. Si fuiste tú quien traicionó al otro, por ejemplo, perdonarte a ti mismo puede resultarte difícil. Sabes que has herido profundamente a alguien que se había abierto y confiado en ti, y quizás piensas que has sido un cobarde y has actuado de un modo cruel. Las voces de la sociedad o de la religión te acosarán -la voz de ese juez que todos llevamos dentro-, diciéndote que te mereces un castigo. Y comienzas a castigarte a ti mismo inconscientemente, de diversas maneras: tienes un accidente, empiezas a usar drogas o a beber alcohol, te involucras en otra relación que es destructiva, pierdes tu empleo, etc.
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj_TuMfcrnboyECk8bvEJkFLQ8GHOxVU7LdzJ_MScf49_uAl7F8gK5j0v2bwrab-9vNsBj2Cl2fM8CBG6ucasYovcSb6zHMOtnlKuULYUhUQP2o531IgrRid_XTCZZbJIkoH_AtFFlmgDt6/s1600/slide_268928_1868223_free.jpgPero si te detienes a tiempo, antes de entrar en esa dinámica demoledora, y expresas el dolor que te produce darte cuenta de lo que has hecho, el perdón a ti mismo ya está en camino.
Te haces responsable y expresas a solas lo que sientes. Luego meditas acerca de las razones que te llevaron a actuar de aquel modo, y te perdonas por ellas, te perdonas por los motivos que te llevaron a ocasionar dolor en el otro. Y aprendes las lecciones, y las digieres y las integras, para así evitar volver a actuar del mismo modo la próxima vez que alguien se abra de verdad contigo.
Pues si no aprendes esas lecciones a fondo, podrás tener una infinidad de relaciones, por ejemplo, pero tarde o temprano actuarás del mismo modo con todas ellas.
Y entonces perdonarte se hará más difícil, pues irás acumulando en tu historia personal una larga serie de traiciones y posiblemente caerás en patrones auto-destructivos, o caerás en la negación del Amor; no te permitirás amarte ni amar de verdad a nadie nunca, lo cual hará que tu vida carezca de un verdadero sentido.
…Recuerda que sin perdón no puede haber Amor, ni por los demás ni por ti mismo. El perdón es la mayor fuerza liberadora que existe en todo el universo. Al perdonarte y perdonar al otro, ambos son liberados. Ya están libres, ya sea para seguir con la relación pero de un nuevo modo, o para que cada uno pueda seguir su respectivo camino.
Recuerda que te mereces perdonarte siempre, no importa lo que hayas hecho o haya sucedido. El perdón te conduce al verdadero Amor, al Amor incondicional, al Amor eterno e infinito.
Extractos del libro “El amor de tu vida”, de Enriqueta Olivari – Shantidasi. Editorial Bubok



Leer más: http://www.cienciacosmica.net/news/el-perdon-la-puerta-hacia-la-libertad-/


Fuente:http://www.cienciacosmica.net/news/el-perdon-la-puerta-hacia-la-libertad-/

viernes, 25 de octubre de 2013

Sentirse en Paz es una Eleccion


Por Michael Brown

Es obvio en estos momentos para cualquiera que no está viviendo con su cabeza en la arena, que estamos actualmente experimentando una intensificación en todos los niveles de la experiencia humana. Cada día, en algún lugar del mundo, hay otro terremoto, inundación, desastre de una mina, desenmascaramiento político, crisis financiera, revelación pública de alguna forma de comportamiento no ético y disturbios civiles masivos. Países enteros se están dividiendo hasta los cimientos y están recurriendo a la retribución violenta.
Si examinamos nuestro ambiente inmediato de cerca, tenemos que ser testigos de la evidencia de esta sacudida justo en medio de nosotros. Lo que está sucediendo en el macrocosmos del escenario del mundo, también se está manifestando como el contenido de la conversación en lengua de todos. El conflicto y el caos de una forma u otra se están incrementando. Un gran cambio está en marcha.
Es vital ahora por lo tanto, dar homenaje a una experiencia que parece estar pasando a segundo plano mientras todo esto se desenvuelve: La Paz. En este momento no hay nada más importante que recordar diariamente que la experiencia de paz es una responsabilidad que se logra personalmente – no es un derecho que nos otorga ninguna organización política, económica, social o religiosa. La experiencia de la paz siempre se encuentra como un estado personalmente sentido y solo cuando es sentido a nivel personal, es entonces irradiado como una experiencia colectiva. La paz auténticamente sentida emana solo desde adentro.
Uno de los grandes engaños que nos jugamos, individual y colectivamente, es la noción de que ‘necesitamos hacer la paz’. ¿Han notado que nada que hayamos hecho a lo largo de toda nuestra historia humana documentada, en el intento por ‘crear paz’ jamás ha funcionado? Esto se debe a que la misma idea de que ‘la paz es algo que puede hacerse’, ya sea a través de la guerra, la discusión, el debate, los acuerdos, o firmando un tratado, es engañoso y por lo tanto desorientador.
Cualquier país u organización que clame haber logrado la paz a través de tales medios, ha demostrado con el tiempo que todo lo que se logró fue un ‘control forzado temporalmente, resultando únicamente en personas que viven durante un tiempo en una desesperación silenciosa y estados apagados de agresión pasiva, antes de que emerja nuevamente el descontento.
Esto se debe a que la paz no puede ‘hacerse’- ni en el Medio Oriente, ni en Sudáfrica, Indonesia o ningún lado. La paz ya existe dentro de la estructura vivencial de la Creación. La vibración que nosotros como humanos experimentamos como paz, fue creada mucho antes de que nos manifestáramos y existirá mucho después de que hayamos sido remplazados por otra especie animal dominante. La vibración de la paz está en todas partes. La paz está disponible incluso en medio de países arrasados por la guerra como Irak, Afganistán y cualquier otra región actualmente involucrada en el conflicto humano.
La ausencia de humanos en conflicto en cualquier ambiente, revela inmediatamente una radiación obvia de paz. Solo porque el comportamiento humano conflictivo oscurece su resonancia, esto no significa que ya no existe.
Nosotros simplemente entramos constantemente en comportamientos y conversaciones, con la intención de ‘tratar de hacer la paz’, porque no nos damos cuenta de lo que es la paz auténtica. Debido a nuestros actuales estados de confusión física, mental y emocional, no nos damos cuenta de que la paz auténtica es una experiencia que solo podemos sentir personalmente. En su lugar asumimos que es un arreglo que logramos colectivamente, a través de un acuerdo. Esto no es verdad. La paz es para que la sintamos en cualquier momento que elijamos, porque es una resonancia que nos envuelve a donde quiera que vayamos. Sin embargo, depende de nosotros elegir sentirla.
Justo ahora, en este momento, quienquiera que esté leyendo esta pieza de escritura puede sentir paz – si lo elige. No es una experiencia que alguien tenga que organizar para nosotros a través del debate, la discusión o el acuerdo. Ningún otro grupo tiene que ser dominado o reubicado para que seamos capaces de sentir paz. Dichas nociones son detracciones constantes de la realización auténtica de la paz. No tenemos que hacer las paces con nadie – tenemos que hacernos conscientes de ella como un sentimiento dentro de nuestro propio corazón, y entonces elegir ocupar esta conciencia, sin importar qué pase.
Incluso expresamos lo obvio de esta verdad en nuestro lenguaje. No decimos, “Yo pienso paz”, o “Yo hago paz”. Decimos, “Yo siento paz”. Y debido a que nadie, ningún paritario, político, sacerdote, comerciante, padre o pareja tiene la capacidad de sentir nada por nosotros – nadie es responsable por lo tanto de nuestro sentimiento, o falta de sentimiento de paz. La paz es una experiencia sensible que ya se otorgó libremente a cada humano. Sin embargo, es nuestra responsabilidad elegir entrar y contener esta conciencia.
Esto es por supuesto lo que lo hace difícil. La paz es inflexible. Elegimos sentirla – o elegimos sentir algo más. No podemos sentirnos en paz Y simultáneamente abrigar el sentimiento de estar en lo correcto y hacer las cosas a nuestra manera. No podemos sentirnos en paz Y simultáneamente sentir venganza. No podemos sentir paz Y simultáneamente sentirnos justificados por tener ‘la última palabra’. No podemos sentirnos en paz Y comportarnos dañinamente en alguna forma hacia otro ser humano, ser o creatura viviente. No podemos sentir paz Y simultáneamente forzar nuestra voluntad sobre otros. No podemos sentirnos en paz Y simultáneamente imponer que nuestra religión es la única forma correcta para comulgar con lo que sea que Dios signifique para nosotros. No podemos sentir paz Y simultáneamente tomar partido en cualquier conflicto.
La paz también requiere voluntad para liberar. El precio de sentirse en paz AHORA – en este momento – siempre está determinado por nuestra voluntad para integrar heridas perpetradas en el pasado. Esto se debe a que cualquier cosa que esté pasando dentro de nuestra experiencia de vida en este momento, que nos inhibe para entrar a la conciencia sensible de la paz, siempre tiene que ver con algo que sucedió en el pasado.
Justo ahora, en este momento, si lo elegimos, somos bienvenidos para sentir paz.
La verdadera pregunta que tenemos que hacernos es: ¿Realmente buscamos paz? Esto podría parecer una pregunta obvia con una respuesta igualmente obvia – pero no lo es. La mayoría de nosotros podría responder inmediatamente que elegimos la paz, pero en un extremo, también nos sentimos justificados para elegir sentir que tenemos la razón, sentirnos vengados o sentirnos en control – en lugar de sentirnos en paz.
La realidad es que nadie se interpone entre nosotros y el sentimiento de paz. Podemos experimentar este sentimiento justo ahora. La paz es una resonancia sensible que ya ha sido creada por lo que sea que Dios signifique para nosotros, no es algo que algún día haremos los seres humanos. Sin embargo, ¿nos levantamos cada día y elegimos sentir la paz que ya ha sido creada para nosotros, o estamos todavía erróneamente esperando porque alguien ‘haga que la paz nos suceda’?
La paz solo existe en el mundo cuando elegimos sentirla ahora dentro de nuestra propia experiencia, mientras nos movemos a través del mundo. No existe otra forma de encontrarla auténticamente.
Si no nos estamos sintiendo en paz en este momento, se debe a que no estamos eligiendo sentirla. Es así de simple. Si nos unimos al flujo actual de las masas y nuestra experiencia personal se deteriora en un conflicto creciente, es probable que estemos eligiendo indignantemente tener la razón o tomar partido en algún drama humano, en lugar de sentir paz. Recuerden la expresión es, “Que la paz sea contigo”, no “Que la paz sea con ellos”.
Recuerden también que estar en paz no es ni puede ser una experiencia vivida como una actividad de grupo organizado. Siempre es una elección hecha a través de abrazar un nivel maduro de responsabilidad personal. No podemos vivir la paz votando por ella, forzándola, ganando más dinero para comprarla, o tomando lados para imponer nuestra versión de la verdad. Solo podemos recibir una conciencia sensible de ella como una experiencia directa, al elegir conscientemente sentir y vivir desde adentro esta resonancia lo mejor que podamos a lo largo de cada día. Si no elegimos personalmente sentirla, no entra a nuestra experiencia. Solo cuando la elegimos como “un sentimiento que cargamos conscientemente dentro de nuestro propio corazón” entonces irradia hacia fuera e impacta la cualidad de nuestro pensamiento y nuestras acciones.
En este momento, conforme las masas del mundo se tropiezan inconscientemente en el caos y el conflicto crecientes, no hay nada más importante que mantener una conciencia personal de lo que es realmente la paz. Nadie nos va a pagar por estar en paz. Nadie nos va a dar una palmada en la espalda ni va a escribir sobre nuestra paz en un diario. Nadie nos va a dar el Premio de la Paz y ni nos va a ofrecer una conferencia de prensa sobre ella. La paz auténtica no va a ser sujeto de noticias en un mundo que todavía cree erróneamente que ‘la paz es algo que tiene que hacerse’.
La paz es una condición sensible callada, calmada y elegida, resonando dentro del corazón individual.
Cuando somos capaces de despertar e iniciar cada día recordando elegir sentir paz – aunque sea solo en partes del nuestro día – entonces estamos sirviendo a la humanidad al mantener la luz clara de la sanidad en el mundo, cuando las masas están perdiendo completamente la visión de ésta.
Son bienvenidos a caminar en este día en paz. La paz es un regalo de la Voluntad de Dios para todos, no es el resultado de ninguna declaración humana. Su resonancia sensible es una elección personal del corazón, no un derecho político logrado a través de ninguna organización.
La paz está disponible como una experiencia dentro de ti y de mí, justo ahora. Es nuestra para elegirla. Siempre va a ser experimentada solo a través de la elección.