sábado, 4 de octubre de 2014

La Alquimia de las Relaciones


por Tom Kenyon
Muchos manejamos nuestras relaciones en la misma forma en que jugamos al póquer. Hacemos todo lo posible para llevar ventaja. Si eso falla, simulamos. Hacemos creer que tenemos cartas que no tenemos. Engañamos. Mentimos.
Y en tanto éste es el modelo para muchas relaciones en nuestra época postmoderna, no lo es para la Relación Sagrada según se describe en el Manuscrito.
Permítanme poner esto en claro. Las Relaciones Sagradas no son para cualquiera. De hecho, sospecho que hay muchas menos personas capaces o siquiera dispuestas a intentarlo, que personas que prefieren jugar juegos de naipes emocionales.
Este tipo de relación exige máxima honestidad de ambos, uno y su compañero. En vez de esconder las cartas, las ponemos en la mesa todas boca arriba. Todas nuestras esperanzas, todos nuestros miedos, todos nuestros pensamientos celosos o mezquinos, todas nuestras maquinaciones: todo se expone a la clara luz de la consciencia para que nuestro compañero lo vea. Y él o ella debe hacer lo mismo. No va a funcionar si dejamos la puerta de atrás sin llave para escapar mentalmente. No va a funcionar si ambos no son impecablemente honestos uno con el otro.
Y la razón para este tipo radical de honestidad es que, sin ella, la Alquimia de las Relaciones no puede suceder. Ahora bien, este término puede ser nuevo para muchos, aun para los que estudian la alquimia interna, ya que la dinámica de las relaciones íntimas rara vez se menciona en las cuatro corrientes principales de la alquimia (Egipcia, Taoísta, Tántrica de Yoga y Tántrica Budista).
De modo que estaría bien definir aquí lo que quiero decir, para poner alguna base a esto. Como todas las clases de alquimia, este tipo de trabajo intenta cambiar una forma por otra. La forma, en este caso, es la dinámica que media entre dos personas, a la que se han habituado. Después de un tiempo, la gente tiende a caer en la rutina. La vivacidad que existía al principio de la relación se diluye. Ambos se vuelven más o menos inconscientes. La dura realidad es que lleva una vigilancia y esfuerzo continuos para conservar viva y consciente una relación.
Muchas relaciones se van cayendo porque ninguno de los dos tiene ganas o capacidad para hacer el esfuerzo que requiere sostenerlas. En vez de experimentar la novedad de cada momento dentro de la relación, con el tiempo se va colando una especie de pesadez; lo que solía ser excitante se vuelve aburrido. Y lo peor es que se instala una especie de letargo psicológico y emocional, y ambos sucumben a los efectos adormecedores de la inconsciencia.
Este tipo de inconsciencia es un amenaza mortal para el insight y la consciencia psicológica y, aunque rara vez se lo menciona, tiene un efecto negativo sobre la vida espiritual también.
Así que la forma que debe cambiarse dentro de una relación es literalmente la forma de las interacciones que habitualmente tienen lugar entre las dos personas.
Como en todas las clases de alquimia, debe haber un recipiente en que tengan lugar las reacciones. Y en este caso, es el recipiente de la seguridad y el aprecio que lo aporta el reservorio para la transformación.
Si faltan la seguridad o el aprecio, este tipo de alquimia no puede funcionar. Y si has decidido que quieres intentar este tipo de alquimia en tu relación, te sugiero que primero hagas un análisis. Evalúa honestamente si sientes que hay seguridad y aprecio en tu relación. Si no lo sientes, desperdiciarás tu tiempo tratando de emprender este tipo de alquimia con tu compañero actual. Sugiero que enfoques tus esfuerzos, más bien, en los esfuerzos solitarios mencionados en el Manuscrito. Si de todos modos quieres intentarlo, trata de hablar con tu compañero sobre estos sentimientos de peligro y falta de aprecio que tienes. Sólo si se resuelven, cuando así sea podrás considerar intentar este tipo de alquimia.
De modo que ahora tenemos dos de los tres elementos necesarios para la alquimia: algo a transformar (los patrones habituales de interacción) y el recipiente (la red de seguridad, por así decirlo, de la relación misma) Se necesita un tercer elemento y ése es, por supuesto, la energía para provocar la reacción. Generalmente hay abundante energía en las relaciones, bajo la forma de patrones neuróticos, esperanzas, miedos y deseos. Hablaremos de ellos en seguida, pero primero quiero hablar del acero.
Nuestro yo psicológico se parece mucho a una espada hecha de una aleación de acero. Se ha forjado en la ardiente fundición de nuestra infancia, en las presiones formativas de nuestras experiencias más tempranas. Este período temprano de la vida liga los elementos de nuestras psiquis. Y como el acero, esto se hace bajo inmenso calor y presión. Algunos de nosotros sufrimos el abuso de padres despóticos o directamente hostiles cuando no destructivos. Algunos fuimos dejados a nuestra suerte sin apoyo ni guía de ninguna clase. Y todos los tipos de relaciones de los niños con sus padres caen entre estos dos extremos. Las posibilidades de presiones sobre la infancia son prácticamente innumerables, y también las aleaciones psicológicas que resultan de esta clase de experiencias.
Mucho se habla del niño interior en muchos grupos de crecimiento personal, y en tanto es ciertamente valioso tomar contacto con el yo más joven, no siempre es agradable. Un mito de nuestra cultura dice que la infancia es época de inocencia, un período en que todo está bien en el mundo. Para algunos niños puede ser; para muchos definitivamente no lo es.
Recuerdo estar en la casa de un colega terapeuta durante una fiesta hace unos pocos años. La mayoría de los adultos éramos terapeutas, psicólogos o psiquiatras. Yo me había acomodado en un enorme sofá, tomando mi Pepsi, cuando noté una situación interesante. Uno de los terapeutas había traído a su hijo y al mejor amigo de su hijo a la fiesta. Era evidente que los dos chicos eran amigos. Estaban jugando algún juego de naipes y respetando cada uno el turno de la jugada del otro. No intentaban trampear, parecían estar en una burbuja de camaradería.
Entonces llegó el padre del chico y les preguntó si necesitaban algo. Los dos lo miraron con caritas de angelitos y sonrieron. No, dijeron, con las vocecitas infantiles más encantadoras. El papá palmeó la espalda de su hijo, y al salir, como al descuido hizo lo mismo con el amigo de su hijo. Por un momento, su hijo miró el incidente horrorizado. Se notaba que no podía creer lo que veía. Entonces, cuando su padre se había ido a otra habitación, el chico apuntó y ¡le pegó a su mejor amigo en la cara!
Esto no era inocencia infantil. Esto era ira infantil. No estaba dispuesto a compartir el afecto de su padre, ni siquiera con su mejor amigo. Esta clase de celos es típica de los mamíferos superiores, y nosotros aún somos mamíferos a pesar de todas nuestras ilusiones santurronas y autocomplacientes. No importa cuán elevados espiritualmente estemos, mientras vivamos compartiremos rasgos con nuestros hermanos y hermanas mamíferos.
La vida interior de un niño es a menudo muy diferente de lo que imaginan los que lo rodean. La vida psicológica de un niño, rodeado de peligros y oportunidades, está conformada directamente por cómo elige manejarlos. Ya sea algo tan amenazador para su vida como un padre desquiciado o un abusador, o aparentemente inofensivo, como elegir con quién ir al baile de egresados, en cierta forma no importa. En tanto el impacto de pelear por su vida muy bien puede marcar la conducta de un niño hasta avanzada la adultez, las pequeñas decisiones de la vida, como con quién socializar o no, también tienen importancia. Todas estas decisiones menores crean calor y presión psicológica interna. Las aleaciones de la personalidad se funden o se queman. La espada ya ha sido templada para cuando se alcanza la adultez, y la aleación de nuestras personalidades ya está fijada.
Algunos salimos de esta fundición de la infancia con filos duros como la roca; otros somos romos. Algunos sostenemos nuestros filos, otros parece que nunca podemos sostener nada.
La cuestión con el acero es que tiende a permanecer en su forma original una vez que sale de la fundición. Y una de las pocas cosas que alguna vez puede re-configurar esa aleación es que el acero se vuelva a calentar como cuando tomó forma por primera vez.
En el trabajo alquímico de la Relación Sagrada, voluntariamente nos ponemos de vuelta en la fundición. El calor que se levanta entre dos personas cuando sus neurosis se frotan una contra otra puede llegar a ser bastante intenso. Si ambos pueden encontrar el coraje de ser radicalmente honestos consigo mismos y con el otro en estos momentos que queman, las aleaciones psicológicas se pueden cambiar. La relación recibe un nuevo hálito de vida impulsado por la energía de la verdad psicológica.
La cuestión es que la mayoría de nosotros hace cualquier cosa para evitar el calor psicológico. Cuando nos sentimos incómodos, muchos salimos huyendo. Para algunos, significa literalmente hacer las valijas y salir de la ciudad, o al menos fuera de la vista. Para algunos significa estar físicamente presente, pero ya no presente emocionalmente. Nos entumecemos. Nos volvemos autómatas. Nos movemos y hablamos casi en forma normal, pero nos hemos alejado mucho hacia adentro. Otros nos atontamos con alcohol o drogas. Y algunos lo hacemos con televisión. Los humanos somos muy hábiles y creativos, después de todo. Podemos encontrar toda clase de formas de evitar enfrentarnos con nosotros mismos. De hecho son demasiado numerosas para que les dé una lista. Pero sospecho que tienen idea. Creo que la verdadera pregunta es ésta: ¿qué haces cuando las cosas se ponen demasiado calientes psicológicamente para tu gusto? ¿Qué haces cuando estás al borde de sentir algo que no quieres sentir?
Para quienes están en un Relación Sagrada esos sentimientos son un llamado a estar presentes. Es hora de ser radicalmente honestos, y que ambos expresen sus verdaderos sentimientos, no importa cuánta vergüenza o temor les cause. Diciéndose sus verdades, entra un elemento revitalizador en la dinámica. La honestidad psicológica resulta en comprensión psicológica. Y con la comprensión viene la esperanza de conciencia, y con la conciencia puede haber cambios.
Este capítulo dista de ser un manual de Alquimia para las Relaciones. Más que nada, creo, es una advertencia. Magdalena aludió a esto en el Manuscrito. Lo llamó oscurecimientos hacia la huída. ¿No les suena maravillosamente exótico? Bueno, pues no es muy exótico cuando el oscurecimiento uno lo tiene cara a cara. Y no es un sentimiento exótico cuando la fundición de la relación se calienta de modo que uno siente que se disuelve (psicológicamente, por supuesto). Toma coraje y fortaleza quedarse en la fundición cuando el calor empieza a debilitar la estabilidad de lo que uno percibe como su propia imagen. A muy pocos nos hace gracia pasar por tontos, que nos vean asustados, mezquinos o celosos. Y vamos a hacer elaborados esfuerzos para esconder esos sentimientos ante otros y ante nosotros mismos.
Pero en una Relación Sagrada esas cosas invariablemente salen a la superficie como el barro que se levanta al revolver el fondo de un barril. La cosa es darse cuenta de que esto no significa que estás haciendo las cosas mal (en la Relación Sagrada); significa que tal vez las estás haciendo bien. Como dijo Magdalena en el Manuscrito, el poder de la alquimia hace salir, empuja hacia afuera, la escoria. Esto puede ser fascinante cuando la escoria sale de tu compañero pero es verdaderamente horrible cuando es tu propia escoria la que se está volcando afuera.
Lo que hace sagrada a una Relación Sagrada es que es de veras una manera sagrada de ser. La raíz de la palabra sagrada (holy en inglés) en realidad significa volverse completo (whole). Así que… cuando hacemos algo que crea esta completud o integridad (en este caso psicológica) nos involucramos en un acto sagrado.
En el crisol de la seguridad, honestidad y agradecimiento mutuo, es posible forjar un nuevo yo. Este nuevo yo es psicológicamente más honesto, más consciente y más libre que su contraparte antes de entrar en la fundición de la relación. Y como el fénix que se levanta de sus propias cenizas, este yo tiene alas. Puede volar a lugares que antes sólo podía imaginar.
Hay aquí misterios y tesoros que esperan a quienes tienen el coraje de entrar en las profundidades de sí mismos y sus compañeros. No es para todos, como ya dije. Probablemente sabrás si eres candidato posible, porque lo sentirás en tu alma, en tu corazón.
Si te inicias en este camino, has de saber que no hay manual de instrucciones. Allí afuera hay muy poca guía. El sendero a la espiritualidad ha sido tradicionalmente solitario. Y en tanto los tiempos en soledad puedan ser necesarios para aquellos en Relaciones Sagradas, algo ha cambiado. Ellos consienten en transitar juntos el camino hacia la divinidad, lado a lado, a través de cielo e infierno, a través de brillantes cumbres donde todo se ve claro como cristal, y a través del oscuro valle de la muerte psicológica donde es difícil ver los propios pies uno delante del otro. Sin embargo, a través de la oscuridad del no saber, empieza a surgir una profunda fuerza primordial. Requiere un tipo inusual de sagrada trinidad – tres cosas para que cumpla con su muy sagrada tarea: seguridad mutua, honestidad psicológica y aprecio del Amado.
¡Buen viaje!

domingo, 28 de septiembre de 2014

Como es que la Unidad se hizo diversidad

Todo parte de un Dios Creador, sin embargo cuando se trata de entenderlo, explicarlo o adorarlo, los seres humanos formamos miles de religiones. Todos somos semillas de luz en esencia, todos nos entendemos como hermanos y nos sabemos hijos de la misma luz, pero cuando se trata de ponerlo en práctica, formamos religiones, países, etnias, sociedades y destacamos lo que nos distingue de los demás en lugar de buscar lo que nos asemeja.

 Es fácil entender la armonía, es fácil filosofar sobre lo relativo de los juicios, sobre el espejismo de la imperfección, sobre el camino glorioso de la humanidad, sobre la edad dorada, pero en el aquí y el ahora, al parecer impera la confusión, el deseo por hacer las cosas “como yo las entiendo”, “a mí manera”, “como mis Maestros me han dicho”, etc. Y todo esto es entre aquellos que estamos en el camino llamado vida. El Gran espejismo empieza cuando operamos desde el nivel de conciencia tridimensional. 

Cuando la Tierra inició su enfriamiento sólo unas cuantas semillas diferentes poblaban la Tierra; hoy, mucho tiempo después son millones los seres diferentes que habitan la Tierra. La Unidad se volvió Diversidad. 


Cuando nacemos como niños, estamos en unidad unos con otros, no hay diferencias, tenemos los mismos intereses y las mismas formas de pensar, no hay colores de piel, no hay distintas religiones, ni lenguajes, no hay ni siquiera diferencias sexuales… sólo un mismo y gran deseo de ser felices. Pero cuando crecemos, las diferencias han aflorado. Empezamos a ver diferencias en todas partes y no sólo eso… disfrutamos estas diferencias. Deseamos ser diferentes, distinguirnos de los demás… hemos empezado a manifestar la Diversidad. 

Cuando hemos crecido, nos unimos a algún movimiento espiritual. Buscamos la unidad. Buscamos acuerdos, buscamos unir nuestras manos en torno a un mismo esfuerzo, pero las diferencias de pensamientos, los egos, las creencias de ser los llamados a la Gran Misión, nos dificultan el trabajo colectivo.

 La Unidad se encuentra solamente dentro de nosotros mismos. Somos UNO en esencia, somos UNO en la conciencia espiritual del Ser pero no en la fisicalidad. Hemos avanzado hacia la Diversidad.  

 ¿Cómo podemos entender esto en la vida práctica, para lograr ver la Unidad? 

No habrá una sola religión en el mundo. Habrá muchas que entenderán de la misma manera a Dios aunque lo adoren de distintas formas. Unidad en el centro, diversidad en la periferia. 


No habrá una sola nación en el mundo. Habrá muchas aunque unidas por intereses comunes. 

Prevalecerán los valores espirituales del hombre por encima de los materiales, aunque habrá muchas maneras diferentes de practicarlos. Los hombres estarán unidos por lo importante pero conviviendo con sus diferencias. 

No se hablará en un solo lenguaje, se hablará en muchos, aunque todos entenderán el lenguaje del amor y del espíritu. Se entenderá el mensaje del corazón aunque sea dicho con palabras diferentes. 

Las organizaciones no forzarán sus miembros a pensar de la misma manera, se privilegiará la democracia, la voluntad de las mayorías y de ninguna forma será doloroso el que una organización se divida, pues esto será una señal más de que la diversidad está avanzando. No se buscarán organizaciones grandes en el número de miembros, sino organizaciones firmes en el ideal que persiguen. Nuevamente… Unidas por lo esencial pero respetuosas de las diferentes formas de lograrlo.


 No habrá conflictos por los nombres de las organizaciones, lo importante será siempre el trabajo a realizar. No habrá conflicto por el “puesto que me otorgan” sino un afán sincero de encontrar la mejor organización afín a mis intereses donde pueda cooperar en total armonía. No buscaremos formar grupos “que me entiendan y que quieran ayudarme a trabajar como yo creo que es mejor”. Sino buscaremos aquellos grupos en los que sienta que puedo dar más por el bien de la causa común. 

Seremos guiados por intereses que surgen del interior de nuestra conciencia ya hecha unidad con la Humanidad despierta, y no como ocurre frecuentemente ahora, donde nuestros intereses difícilmente se pueden despegar de las emociones asociadas a nuestras personalidades llenas de necesidades de reconocimientos públicos. 

No nos engañemos buscando una unidad que quedó atrás en la evolución de nuestra humanidad, aprendamos a vivir de manera armónica en la diversidad que hemos logrado como una conquista de un largo aprendizaje.

 Es el momento de trabajar en mecanismos que nos enseñen y permitan avanzar con nuestras diferencias. Aprendamos a comunicarnos, aprendamos a ceder en nuestros puntos de vista, en nuestras opiniones, en aras de alcanzar una unidad mayor dentro del grupo donde trabajamos. 

  Nuestro caminar debe llevarnos a evolucionar hacia el “Trabajador Universal” (o tal vez mejor dicho: el “Trabajador Unidiverso”) aquél que es capaz de trabajar con cualquier ser humano en perfecta armonía porque trabaja percibiendo las causas comunes que ambos persiguen sin importarle las diferentes maneras de lograrlo. Cede en la “forma” para unirse en el “fondo” de las cosas.


 Este es el llamado de los tiempos actuales. Sonríe y se feliz.  

 Autor Desconocido 

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Publicado originalmente en: http://cienciacosmica.net/como-la-unidad-se-hizo-diversidad/

La apertura de los siete sellos de la consciencia

Los procesos de limpieza, armonización y equilibrio de los siete chakras principales dan como resultado un importante avance en el sendero del discipulo. 

Aquí unas sugerencias para practicar en cada una de nuestras meditaciones:  

Visualizar y expresar en cada uno de los Chakras el Decreto:

 1- CHAKRA RAIZ: “YO VIVO” Ancla a su ser físico con la fuerza de vida de la Tierra y le da estabilidad (esto es muy importante, ya que deben honrar y mantener al cuerpo físico mientras buscan las estrellas). Cuando este chakra esté funcionando apropiadamente y en equilibrio, tendrán mayor vitalidad, valor y confianza en sí mismos. Esto les ayudará a liberar los viejos patrones de supervivencia y escasez para penetrar en su cofre del tesoro de la abundancia. 

2- CHAKRA SEXUAL: “YO SIENTO” Este es el asiento de su ser físico/emocional. Cuando este chakra está en equilibrio, dejan de estar plagados por la duda en sí mismos y las adicciones. Se sintonizan con la sabiduría de la mente de su alma, en lugar de con la mente de su ego y gradualmente, todos los viejos patrones de pensamiento auto-limitantes de la mente subconsciente, son reemplazados con la confianza en uno mismo y la estabilidad emocional. Recuperan su poder personal conforme aprenden a crear júbilo, paz y prosperidad, en lugar de miedo y limitación. 

3 – PLEXO SOLAR: “YO DETERMINO” Este es el asiento de su ser físico/mental. Cuando este chakra comienza a girar en armonía y existen pocas energías discordantes, regresa su autoestima, el conocimiento se convierte en sabiduría y en claridad de pensamiento, recuperan el autocontrol y dominan sus deseos. Aprenden a establecer límites y a honrar los límites de otros, mientras atraen energía desde la fuente universal de sustancia divina y de su propia Presencia YO SOY, en lugar de penetrar en las energías de aquellos a su alrededor. La activación del Centro de su Poder Solar comienza en este punto (plexo solar, corazón y timo). 

4- CORAZON:”YO AMO” El chakra del corazón es la puerta hacia los chakras superiores y los conecta con su Ser del Alma y su Ser Espiritual. Cuando su chakra del corazón está desequilibrado o mayormente cerrado, van a funcionar primariamente, como un ser humano instintivo que está gobernado por los tres chakras inferiores del ser físico. Conforme equilibren las energías del corazón, de la mente y las emociones – el centro de energía de la fuerza del amor en el cuerpo – penetran dentro de la Fuerza del Amor incondicional de la Mente de Dios. Liberan rápidamente todas las energías y los patrones de pensamiento que se manifiestan como celos, envidia, egoísmo, culpa o sentimientos de indignidad. Conforme encienden la Flama Trina de la Voluntad, la Sabiduría y el Amor Divino, comienzan a desarrollar una naturaleza compasiva y una unidad con la vida y con todas las cosas. 

5- GARGANTA: “YO HABLO” El chakra de la garganta está conectado con el plano astral/emocional o el plano mental/causal, dependiendo de las frecuencias vibratorias de los pensamientos y las palabras que proyecten. Esto puede parecer confuso, sin embargo, ya que ustedes crean su propia realidad por medio de los patrones de frecuencia que irradian, la ley de atracción se asegura de que las frecuencias inferiores que envían, atraigan energías del plano astral y las superiores penetrarán dentro de los planos mentales de conciencia. El proceso de ascensión trae consigo la maestría del plano físico, el plano astral (emocional), el plano mental y más arriba a través de las dimensiones superiores. La comunicación – el poder de la palabra hablada – es una de las herramientas más importantes en el plano físico. Cuando ustedes comiencen a usar el lenguaje del Amor/Luz y las palabras del Alma, siempre hablarán su verdad más elevada, serán expresivos y creativos en su discurso y escribiendo y se volverán diestros para manifestar su visión. 

6- TERCER OJO: “YO VEO” El entrecejo o chakra del tercer ojo abre la puerta hacia los “sentidos internos”, conectándolos primero con su ser inconsciente (mente subconsciente), y gradualmente con su Ser Superior, conforme la sustancia pura de Luz cósmica de la Mente de Dios (llamada Rayos) puede penertrar y activar su Conciencia de Dios (su Esencia). Se moverán a través de los susurros de la intuición hacia el “saber” que están siendo guiados e inspirados por el Espíritu. Estarán accesibles para ustedes nuevos conocimientos, ideas creativas e inspiración, desde los planos superiores mentales e intuitivos, conforme limpien las distorsiones. No teman a las supuestas energías oscuras o a las formas de pensamiento que flotan hacia su conciencia o ante sus ojos durante la meditación amados, ya que son sus propias creaciones que se paran frente a ustedes para ser sanadas y transmutadas en Luz. El amor es la fuerza dinámica y cohesiva de la Creación y cuando el Amor/Luz brilla sobre cualquier frecuencia de pensamiento mal calificada, ésta es “iluminada” y eventualmente transmutada. También, recuerden utilizar el regalo de la Flama Violeta Transmutadora. 

7- CHAKRA DE LA CORONA: “YO SOY” Cuando el chakra de la corona está activado, se abre el sendero hacia su Ser Espiritual y la sabiduría, los regalos y los tesoros acumulados en su Divina Presencia YO SOY estarán disponibles para ustedes. Conforme demuestren que están listos para vivir e irradiar el Amor/Luz/Verdad de la Creación, serán bañados con un flujo siempre en aumento de energía sanadora, sabiduría y la verdad del maestro interno. Compartir es servir ! 

                                            http://conocimientouniversalomnipresente.files.wordpress.com/2014/06/oracion.jpg

Publicado originalmente en: http://cienciacosmica.net/la-apertura-de-los-siete-sellos-de-la-consciencia/

viernes, 19 de septiembre de 2014

LA MEDITACIÓN LA GRAN AVENTURA INTERNA



¿Cuántas veces has sentido que necesitas descansar del correr incesante de la vida moderna? ¿Cuántas veces has querido salirte del ruido y entrar en el silencio, pero tus pensamientos no paran de repetir cosas que ya no quieres escuchar? Es muy común en nuestros días encontrarte tenso, malhumorado, apretado y no saber qué hacer para aliviar la situación. Estamos viviendo una vida de grandes tensiones que le exigen al ser humano una estabilidad muy grande para no caer en el tan temido estrés, mal común en nuestros días.
El hombre moderno, que es un gran ejecutor, ha olvidado introducirse en sí mismo, ha olvidado ir al lugar en donde está su mayor fortaleza y su fuente de sabiduría. La vida moderna parece estar hecha para evitar, en todo momento, la mirada interna. Se han alcanzado grandes logros en el campo de la tecnología pero no sabemos introducirnos en nosotros mismos, no sabemos buscar la fuente que nos calma la sed y nos da el equilibrio necesario para vivir mejor.
La gran aventura interna comienza con la meditación. Esta es la puerta de entrada a los parajes secretos de tu mundo interno. Es el método que te lleva al contacto con tu propia fuente de vida. Cuando decides meditar, estás encaminándote al reino de la luz y del amor porque solo, en lo profundo de tu corazón, encontraras el equilibrio y la felicidad que has estado buscando.
La meditación se ha definido de muchas formas. Vamos a darte una formulita fácil de entender. Decimos que meditar es hacer que tus emociones y tu mente guarden silencio para que puedas escuchar la voz del alma, de ese ser maravilloso y divino que eres en verdad. Por lo tanto, el objetivo de la meditación es hacer contacto con el alma. Allí está la fuente de sabiduría y de verdad, allí está el amor que se da sin pedir nada a cambio, allí están la fortaleza, el poder y la voluntad. Son tus tesoros, los de verdad, no como aquellos de hierro y de plástico, de cemento y de vidrio, de piedras y metales; y están compuestos de una sustancia muy sutil que tiene la particularidad de no desgastarse o acabarse; nadie te los puede robar y no se devalúan.
Cuando, a través de la meditación, te pones en contacto con tu alma, tu vida comienza a cambiar. Es como si abrieras una llave por donde fluye una energía muy especial que tiene el poder de hacer nuevas todas las cosas. Algo parecido a cuando te enamoras. Tú sabes lo especial que es estar enamorado. La calle vieja de repente es la más bonita porque te conduce a la reunión con el amado o la amada, el sol parece que alumbra mucho más y las estrellas toman un nuevo brillo. Nos inspiramos y sorpresivamente nos hacemos poetas.
Creo que todos estamos de acuerdo en que estar enamorado es estupendo. Si observas bien te darás cuenta que el amor contiene el poder de hacer nuevas todas las cosas porque, cuando nos enamoramos, vemos las cosas distintas, encontramos belleza en todo. Y hasta nosotros mismos expresamos la belleza a través de la mirada, los gestos y el rostro.
Esta misma transformación ocurre cuando, por medio de la meditación, hacemos contacto con el alma. Es tan notorio que si tienes un espejo cerca y te observas al momento de salir de la meditación, lo vas a notar. Y lo van a notar también tus familiares y amigos porque, como el amor, el contacto con el alma no se puede esconder, se nota.
¿Porqué es así? ¿Porqué el parecido? Porque el alma es la fuente de todo tu amor y hacer contacto con tu alma es como hacer contacto con tu otra mitad, con eso que te falta para sentirte completo.
Dios es amor y el alma es un pedacito de Dios. Es tu parte divina. Y es también la parte divina de todos. Lo divino en ti es lo mismo que lo divino en todos los demás seres humanos. Es como una corriente de energía divina, de luz líquida que fluye en todos. Somos partes de un todo mayor que llamamos Humanidad y este hecho es la base real de la fraternidad humana. No es una razón sentimental, es un hecho. Por eso es que cuando un ser humano hace contacto con su alma, el amor aflora como algo natural y se ama a todos los seres porque se hace contacto con esa corriente de vida y de amor que nos hace sentir uno con todos los demás.
El problema del ser humano es que se ha identificado con su personalidad, compuesta por su cuerpo físico, sus emociones y su mente, y se ha olvidado de quién es en verdad. Con la meditación recuperamos la memoria de nuestro origen divino y nos salimos de la memoria del reino animal que nos hace creer en la muerte, en la carencia, que nos hace ser posesivos y egoístas, nos limita con su sentido de propiedad y posesión y nos encierra en nuestras pequeñas propiedades privadas cuando todo el universo es nuestro patrimonio.
Con la meditación comienzas a descubrir tu verdadero mundo. Un mundo de armonía y belleza, de luz y amor, de fuerza y sabiduría. Un mundo que es tuyo; sólo tienes, simplemente, que decidirte a entrar y, poco a poco, los esplendores de tu alma comenzarán a introducirse en tu vida diaria.

LA RELAJACION
Como paso previo a la meditación, es muy importante aprender a relajarte. Observa cuán tenso puedes estar en algunos momentos del día. La vida moderna con sus incesantes prisas, nos induce a contraernos en exceso, por tal motivo, el relajarnos es casi tan necesario como comer. De esta manera podemos soltar las tensiones que suelen convertirse en insidiosos venenos que nos enferman o nos hacen sufrir.
Hay un ejercicio muy bueno que puedes hacer muchas veces al día. Por un minuto suelta lo que estás haciendo, retírate a una habitación tranquila y acuéstate en el piso o sobre una cama con los brazos y piernas relajados. Imagínate que te sumerges en un océano de luz. No pienses en nada, quédate sumergido en la luz. Cuando te levantes, te habrás recargado. Puedes también pararte frente a una ventana y con los brazos abiertos respirar profundamente, imaginándote que inhalas luz y exhalas todas tus tensiones. Lo repites varias veces y luego, con el poder de tu imaginación, visualizas que la luz circula a través de todas tus células y de todos tus órganos y al exhalar la dejas salir para iluminar, alumbrar y ayudar al mundo entero.
Como preparación para la meditación puedes hacer el siguiente ejercicio: te acuestas en el piso y tensas todo tu cuerpo. Como si trataras de entrar en el piso, por un minuto, empujas tu cuerpo hacia abajo. Entonces, empezando por los dedos de los pies, vas soltando, parte por parte, todo tu cuerpo, hasta llegar a la cima de tu cabeza, mientras imaginas que una luz blanca y resplandeciente te rodea y te penetra.

LA CONCENTRACION
La concentración es el arte de mantener tu mente en el lugar que conscientemente le destinas. Desarrollar la concentración no sólo te ayudará a lograr una más profunda meditación sino que te permitirá utilizar tu mente más eficientemente.
Puede suceder que cuando quieras meditar comiences a pensar en otra cosa completamente ajena al tema de la meditación. La técnica para poder superar esta situación consiste en observar el pensamiento que viene a tu mente sin resistir ni pelear. Si te molestas, le das fuerza y no te puedes liberar de él. Si te quedas simplemente observándolo, solito se va.
Si quieres desarrollar el poder de la concentración en la vida diaria, puedes hacer los siguientes ejercicios:
a.- Observa un lugar y luego trata de recordar lo que has visto, incluyendo todos sus detalles.
b.- Cuando escuches música, sumérgete en la melodía sin pensar en otra cosa y trata de distinguir los diferentes sonidos que la componen.
C.- Observa un objeto cualquiera, puede ser una vela, una flor, un árbol. Cada vez que tu mente piense en otra cosa, amorosamente la vuelves hacia el objeto.
Los ejercicios de concentración son muy sencillos. Lo importante es la perseverancia que tengas. Si te esfuerzas, los frutos recompensarán, con creces, tu trabajo.

ANTES DE MEDITAR
1. ASÉATE. Si te das cuenta de que cuando meditas entras en contacto contigo mismo, sentirás el deseo natural de estar muy limpio. Es muy recomendable darse un buen baño antes de meditar. Pero no termines la limpieza con el cuerpo físico, limpia también tus emociones y tu mente. Es fácil. Lo puedes hacer con la ayuda de los elementos. Si cuando te duchas bendices el agua y le pides que de la misma manera que limpia tu cuerpo, limpie y purifique tu cuerpo emocional verás, que al salir del baño, quedas sintiéndote muy liviano. Puedes inclusive, con el poder de tu imaginación, visualizar el agua como si estuviera cargada con partículas de luz multicolor. Luego, ve cómo están tus pensamientos. Si puedes exponerte a una brisa, pídele al viento que limpie tu mente e imagínate que ese viento arranca de ti todo pensamiento negativo. Si no puedes exponerte a una brisa, simplemente imagínatela y pinta la brisa de luz blanca.
Es muy probable que, debido al ritmo de la vida moderna, no puedas ducharte, ya sea porque vas a meditar en el tiempo libre en tu trabajo, en el autobús, o en algún otro lugar que no es tu casa. No te limites por ello, simplemente imagínate que te estás duchando y le pides a los ángeles que te limpien y purifiquen.
2. BUSCA EL LUGAR APROPIADO. En tu casa debes tener un lugar, aunque sea muy pequeñito, que lo dediques a tu meditación. Será tu rinconcito de luz. Lo limpias muy bien y le pides a los ángeles que mantengan ese lugar consagrado a Dios. Puedes poner plantas o flores, pero que sean naturales. El plástico no tiene la vibración de una planta viva y por lo tanto no atrae a los ángeles. Este lugar se irá llenando de la sustancia etérica de tus pensamientos y sentimientos y así irás creando, en el mundo invisible, un camino de fácil acceso a la esfera de tu alma. Notarás, a medida que pase el tiempo, que cuando meditas en ese lugar, se te hace más fácil acceder a tu mundo interno. En los hogares, estos lugares se convierten en una bendición para sus habitantes.
3. RESPIRA COMODAMENTE. Antes de empezar tu meditación, observa tu respiración. No le quieras imponer un ritmo específico, simplemente respira cómodamente pero tratando que sea de una manera profunda y natural. Ten presente que la respiración, unida a ideas luminosas, aporta beneficios incalculables para la vida intelectual, emocional y física.
4. USA ROPA COMODA. Es muy difícil meditar cuando te aprieta la ropa, por lo tanto, suéltate todo lo que te aprieta. Es preferible utilizar tela de alguna fibra natural, como lo es el algodón, el lino o la seda. Estas recomendaciones son, simplemente, para ayudarte a que la meditación sea más fácil pero de ninguna manera son imprescindibles. Puedes meditar con cualquier tipo de ropa. Son muchos los que prefieren meditar vestidos de blanco. Es cuestión de preferencias.
5.UBICATE EN UNA POSICION ADECUADA. No te acuestes porque te vas a quedar dormido. La mejor posición es sentado cómodamente en una silla con la espalda derecha y la cabeza con el mentón ligeramente inclinado hacia adelante. Si puedes sentarte en el piso sobre un cojín, con las piernas cruzadas, en la posición de loto o medio loto, es muy recomendable, pero para la mayoría de nosotros resulta muy incómodo. No se puede meditar si estás incómodo, si te duele una rodilla o se te durmió la pierna. Por lo tanto, la clave aquí es la comodidad, de manera que tu cuerpo físico no te moleste durante la meditación.
6. NO COMAS ANTES DE MEDITAR. Es más difícil meditar cuando estás haciendo digestión; por lo tanto trata de meditar antes de comer. Y muy importante, no medites cuando has ingerido alcohol. Es muy dañino y peligroso.
7. USA SOLO PERFUMES SUAVES Y NATURALES. Si te gusta perfumarte, puedes usar aceites esenciales, ya sean de rosas, eucalipto, o cualquier otro aroma suave, pero ten cuidado con los perfumes muy fuertes porque pueden estimular los centros inferiores y producir resultados distintos a los que estás buscando.
8. MEDITA PREFERIBLEMENTE EN LA MAÑANA, antes de la salida del sol. Para los madrugadores, el beneficio es muy grande. A esa hora la atmósfera está menos cargada de corrientes de pensamientos y el prana es más abundante. El mediodía también es muy bueno, pero se puede meditar a cualquier hora aunque es mejor meditar de día que de noche.
9. ANTES DE MEDITAR NO TENGAS RELACIONES SEXUALES. Permite que pasen por lo menos seis a ocho horas. Tu cuerpo no está en condiciones de desgastar más energía y como la meditación te exige una energía que no tienes disponible, puede ocasionarte trastornos.

CUATRO CLAVES

I - VIGILA TU INTENCION
La intención es como la energía que se le da a una flecha cuando es lanzada al espacio. Ella contiene el deseo y la decisión y algo que va a determinar el éxito, la dirección. Esto es muy importante en la meditación porque si verdaderamente quieres meditar, que es hacer contacto con tu alma, y le das una dirección egoísta a la energía que pones en ello, nunca vas a llegar a tener un éxito completo. El alma es la fuente de todo amor, en ella no hay una pizca de egoísmo. El servicio, el darse en bien de los demás, es su instinto, así como el deseo de autosatisfacerse es el instinto de la personalidad. Por lo tanto, cuando vamos en pos del contacto con el alma, tenemos que tener una intención que no contenga elementos de egoísmo para que nos impulse en la dirección correcta.
Si quieres meditar para sentirte bien, de seguro que al hacerlo lo vas a lograr, te relajarás, ganarás fuerzas y hasta gozarás de buena salud, pero no habrás hecho un verdadero contacto con tu alma que es la que guarda los más grandes tesoros para ti. Querer sentirse bien es bueno y hasta un deseo genuino, pero no es la correcta intención que debes tener al meditar porque contiene un poquito de egoísmo. Pero si tu intención es servir a la humanidad, ayudar al planeta, hacer algo para que el Plan de Dios se establezca en el mundo, entonces la dirección que toma tu energía, al no contener nada de egoísmo, es la correcta y te va a permitir un contacto con tu alma mucho más directo y en menos tiempo.
Si tienes presente que eres parte de ese gran todo que llamamos humanidad, puedes introducir en tus actividades el sentido de que cada cosa que mejoras en ti, mejora a la humanidad. Este pensamiento te ayuda a lograr la correcta intención que es la energía dinámica que te impulsa a lograr la meta trazada.
Hay un sabio tibetano que definió el pecado como pérdida de tiempo en el proceso de evolución. Con la correcta intención ganamos tiempo...
Esta es una clave muy importante, no la subestimes, aquí radica gran parte del éxito de la meditación. Entonces, lo primero a tener en cuenta es la correcta intención. Antes de empezar a meditar puedes decir la siguiente plegaria:

Amado Padre Celestial, quiero servirte a través de mi meditación.
Que mis energías sirvan para aumentar la luz en el mundo.
Que mi amor vaya a aliviar los corazones necesitados.
Que todo lo que pueda lograr como fruto de esa meditación sea para tu Gloria.
Puedes usar cualquier otra oración que contenga la idea del servicio. Hasta un pensamiento bastará si se hace con profundo sentido. Existe un mantram que es muy poderoso porque contiene una fuerte intención hacia lo divino y es utilizado por los discípulos que sirven intensamente el Plan.

En el Centro de la Voluntad de Dios permanecemos.
Nada ni nadie, ni siquiera nosotros mismos, podrá jamás apartar
nuestra voluntad de la suya.
Complementamos esa voluntad con el amor.
Nosotros, el triángulo divino, por amor a nuestros hermanos,
en el cuadrado servimos.

El triángulo representa al alma, tu parte divina y el cuadrado a tu personalidad. Esta afirmación dice que te comprometes a trabajar como alma en el mundo de los hombres. Es muy probable que no signifique mucho para ti en un principio pero, a medida que avances en tu meditación, verás como asumirá un significado muy grande y se convertirá en una corriente de energía que te conducirá al lugar ... donde la voluntad de Dios es conocida.

II - MEDITA EN GRUPO
Esta es otra de las grandes claves para la meditación. Fíjate lo que sucede. La conciencia que tiene el alma es una conciencia grupal con capacidad de acceder al todo del cual es parte, y la conciencia de la personalidad es una conciencia individual, que no va más allá de la persona. Este es el motivo del porqué a mucha gente se le hace tan difícil meditar. No quieren dejar de lado su conciencia de individuo y con ella quieren hacer contacto con su alma que no tiene ese tipo de conciencia. Es una contradicción. Es como querer nadar en contra de la corriente. Uno se cansa mucho. Cuando meditas solamente pensando en ti y en el beneficio que vas a obtener, estás tomando un camino muy largo y con muchos ramales. En cualquiera de ellos te puedes perder. Puedes entrar al mundo del astralismo, ese mundo emocional de espejismo y distorsión, en donde están todas las imágenes creadas por la emoción humana, como las imágenes que ves en el cine. El problema radica que en el cine tú sabes que lo que ves es una mera proyección, una película, pero cuando éstas imágenes aparecen en tu mundo interno, producto del contacto con el plano astral o emocional, te confundes y crees que son reales y son también, al igual que en el cine, meras proyecciones. También te puedes perder en las mil y una veredas del plano mental de la humanidad y sus elucubraciones, que te hacen creer dueño y señor de la verdad. Si te introduces en esos caminos tortuosos no quiere decir que te condenas, simplemente pierdes mucho tiempo, mientras tu alma espera por ti. La meditación grupal es como una inmensa avenida de luz que te conduce directamente al reino del alma, más allá de la emoción, más allá de la mente.
Es muy importante que distingas la meditación grupal del hecho de juntarte con tus amigos a meditar. En la meditación grupal comienzas a tomar conciencia de que tus compañeros y tú son una misma cosa, son la Humanidad, y te fundes con ellos, sin distancias ni diferencias. Meditación grupal es disolver las fronteras de piel, de sentimiento y de pensamientos que nos separan de nuestros compañeros para formar un organismo nuevo, producto de la unión de todos. Es perder, por un momento, la conciencia de separación para disolvernos en la gran fraternidad humana.
La personalidad suele estar temerosa de la conciencia grupal porque cree que, en ella, puede perderse. Había una vez una gotica de agua que se encontraba temblorosa, frente al mar, porque tenía miedo de perderse en el gran océano y sabía que si se quedaba fuera, el viento la iba a secar. Temerosa se lanzó y cuál sería su sorpresa al comprobar que ella era el mar. Esto mismo le sucede al individuo que teme perderse en la conciencia grupal; cuando por fin decide lanzarse a esta gran aventura interna, se expande tanto, tanto y tanto, que se da cuenta que en vez de perderse, lo que hace es crecer.
Cuando medites en tu casa, en la soledad de tu lugar preferido, únete mentalmente a tus compañeros de manera que le des a tu meditación la dimensión grupal que tanto ayuda a acceder a la conciencia de tu alma. Puedes elegir a un amigo especial, a todo un grupo, a todos los discípulos de los diferentes Maestros, a toda la humanidad. Como prefieras.

III - HAZ UN VACIO
La forma más efectiva de meditar y hacer contacto con el alma es haciendo un vacío. Soltando, con cada exhalación, todo aquello que nos preocupa, que nos limita, que nos aprisiona, que de alguna forma nos mantiene atados al diario vivir. Es soltar todos los apegos, tanto los malos como los buenos. Es quedarnos simplemente en contacto con la vida, sin pensamientos, emociones o acciones.
Un vacío es un espacio neutro. En nuestra mente, el intervalo entre dos pensamientos es la zona neutra que permite la entrada de ideas superiores que no están condicionadas por el pensamiento de todos los días. Porque si estás repitiendo pensamientos, los nuevos no caben, no llegan. Por lo tanto, sólo en los espacios vacíos de la mente, en los intervalos, es que se produce lo que se conoce por inspiración.
El vacío, el espacio neutro, se produce en nuestra vida diaria cuando nos mantenemos en el medio de dos polaridades sin tomar partido cuando, siendo capaces de ver lo bueno y lo malo de ambas partes, nos situamos en el medio, sin defensa ni ofensa, sin juicio de ningún tipo. Inmediatamente se produce una energía que tiende a la armonía porque estás equilibrando los platillos de la balanza. Y lo mágico es que surge el amor como algo natural, porque el amor es la sustancia de los espacios neutros.
El punto culminante en la meditación se produce cuando en ella alcanzamos el vacío. Porque entramos en una zona neutra de la conciencia que nos permite el contacto con nuestra dimensión divina. Es como unir el cielo y la tierra. Porque en las profundidades de la materia, en sus espacios neutros, está la fuerza del Espíritu. Cuando alcanzamos un estado de profundo vacío, hacemos contacto directo con la divinidad desparramada por toda la creación y producimos redención en nuestra materia y en todo lo que nos rodea. Te recuerdo que redimir es imponer una vibración superior sobre otra inferior. De esta manera, estamos cambiando la cualidad de la materia, la estamos sutilizando.
Si en tu meditación, después de soltar tus apegos, expandirte y dejarte fluir libremente, visualizas un vórtice de energía que gira vertiginosamente y te metes en él y giras con él, puedes llegar al vacío más fácilmente. Acuérdate que siempre hay una gran diferencia entre visualizar y encarnar. Para llegar al vacío, tienes que convertirte en ese vórtice de energía, tienes que encarnarlo, sentirlo, vivirlo. De todas maneras, el hecho de visualizarlo es un primer paso, te ayuda a llegar al segundo paso, que es el verdadero.

IV - INVOCA A LOS ANGELES
Los ángeles son la sustancia misma de la energía. Ellos, en su infinito movimiento, van substanciando los éteres, dándole forma al pensamiento de los hombres. Toda creación requiere de la participación, tanto de los hombres como de los ángeles. Podemos decir que son nuestra contraparte. Se dice que el hombre piensa y el ángel construye. El ángel evoluciona amando para llegar a pensar. El hombre evoluciona pensando para llegar a amar. El reino angélico, en relación con el reino humano, es femenino, y el reino humano en relación con el reino angélico es masculino.
Los ángeles siempre están presentes en nuestra meditación, por eso es muy importante que trabajes conscientemente con ellos. Los puedes invocar para que te acompañen. Al ángel se le atrae con el amor y con la belleza. Unas flores naturales, un aroma sutil, una música que eleve la vibración, son elementos que permiten el acercamiento a los ángeles.
Es importante que notes la diferencia entre los elementales y los ángeles. Los elementales son los espíritus de la naturaleza, aquellas unidades de vida que son la energía detrás de todas las formas físicas. Ellos son grandes servidores de Dios; son la vida inteligente de la materia. Pero en la meditación, como lo que queremos es unirnos al alma, no invocamos a los elementales, sino a los ángeles que, habiendo salido de la etapa elemental, están en la línea evolutiva igual que nosotros. Ellos se dirigen hacia la gran Unidad y no hacia el mundo de la multiplicidad. Hay grandes ángeles, así como hay grandes hombres; hay ángeles Maestros, así como hay grandes Maestros.
Cuando el trabajo en la meditación se hace con la participación consciente de los ángeles, los resultados son siempre muy superiores. Se nos ha dicho que la nueva etapa humano-dévica (en Oriente a los ángeles se les llama Devas) difiere de las anteriores en la unión libre y voluntaria de los ángeles y los hombres, cuando ambos, con su aceptación mutua al trabajo, forman la ecuación perfecta. De esta manera pueden unirse tan profundamente que en el vórtice de energía no se puede distinguir donde empieza el ángel, dónde el hombre.
Los ángeles se están acercando a la humanidad. Este acercamiento está siendo presentido por todos. Vemos cómo hay un resurgir de la presencia angélica por todas partes. Encontramos libros, música, estatuas, pinturas, todo tipo de objetos inspirados en ellos. Si quieres en verdad profundizar sobre este tema, te recomiendo el tratado más completo que se ha escrito sobre los ángeles. Su autor es Vicente Beltram Anglada, quien escribió: Las Fuerzas Ocultas de la Naturaleza, La Estructuración Dévica de las formas, Los Angeles en la Vida Social Humana.

APRENDE A MEDITAR MEDITANDO

La mejor forma de aprender a meditar es meditando. Por ello hemos querido simplemente darte los pasos básicos para que tú mismo, a través de la experiencia, aprendas la maravillosa ciencia de la meditación. Mucho más podríamos decirte pero creemos firmemente que la mejor forma de aprender algo es haciéndolo.